Hay que describir la situación para entenderla: Tony Levin hace música poco comercial, experimental diríamos. Una mezcla de rock progresivo con jazz-rock con el agregado que lo hace con stick, un instrumento que combina la guitarra con el bajo y que termina ofreciendo sonidos tan extraños y sorprendentes que apabulla.
Pues bien, las casi mil personas que estuvieron anoche en el Teatro Plaza de Godoy Cruz poca importancia le dieron a esta premisa explicativa y vivieron el show de manera super intensa, como si cada tema que tocara el trío era un clásico conocido de memoria durante años. Y ahí, en ese detalle, radicó que esta inolvidable e histórica presentación de Tony Levin en Mendoza pase a ser parte de las leyendas musicales.
El “Stick Men Tour” llegó a nuestra provincia con Pat Mastelotto (King Crimson) en batería y Markus Reuter, con una particular guitarra (casi un stick más) más el talento del acompañante histórico de Peter Gabriel, quienes terminan conformando un power trío extraño, lleno de sonidos experimentales pero bellos, que hicieron que la platea quedara pegada a sus asientos y sólo saltara a la hora de los aplausos.
El espectáculo arrancó con “Indiscipline” y de allí en más el trío paseó por canciones de los dos discos solistas de Levin, incluso con algunas alteraciones, haciéndolos únicos.
Hay que destacar una y mil veces la actitud del público. Hasta un día antes, se habían vendido algo más de 500 entradas. A las 22.30 (hora de inicio de la presentación que se extendió por dos horas) quedaron escasos 50 tickets en la boletería. Si bien fue una gran sorpresa la gran convocatoria, fue un placer ver tantos músicos y amigos, grandes y chicos, en el hall compartiendo las ganas de disfrutar de la buena música.
A eso, hay que sumarle un calor popular intenso, hasta sorprendente.
Levin es una figura de categoría y reconocimiento mundial y los mendocinos así lo entendieron, mimándolo a más no poder.
Y el calvo devolvió con creces este acto de amor, ofreciendo un bis más de lo previsto. Un dato más: de toda la gira argentina, Mendoza fue el lugar en donde más gente hubo.
Ojalá que sigamos disfrutando de estos shows de envergadura y calidad internacional, que han puesto a Mendoza en la agenda grande porque lo de anoche, en el Plaza, fue una caricia para los oídos, y nos la merecemos desde hace mucho tiempo.
En síntesis: excelente presentación de Tony Levin, dando una clase magistral de música, poderosa cuando se lo propuso y suave en otros momentos, pero siempre llena de talento, de personalidad y de calor.