Me darás mil hijos: con lo acústico como novedad

Por primera vez en Mendoza la banda de Buenos Aires mostró su extenso abanico de ritmos y fue sutilmente acompañado por imágenes del proyecto Celuloide TV. Buena concurrencia y apoyo del público a esta iniciativa. Mirá los videos.

Foto: MDZ
Foto: MDZ

Mientras miles bandas apuestan a buscar nuevos rumbos con tintes electrónicos y tecnológicos existe en el mismo camino un proyecto donde lo acústico es la novedad, el motor creativo y el camino a seguir. Este último sendero es el que recorre Me darás mil hijos, que ayer paseó su carrusel para los oídos por el Teatro Selectro.

Con una impronta propia aunque sin esconder un parecido notable a Los Visitantes (sobre todo en lo vocal) la banda que debutó en Mendoza se adueñó del escenario con su impecable gusto musical. Un trío de guitarras que amalgama al contrabajo y a los distintivos toques de la percusión levantó el telón y dejó ritmos flotando con las imagines de Celuloide TV haciendo de escenografía dinámica.


 
Lejos de estancarse en los géneros tradicionales, Mil hijos expone un sonido donde abundan melodías de milongas, valsecitos, fox-trot y rancheras donde predomina el amor, en su versión desencanto y felicidad.  Así pasó “Noche linda”, “Tu perfume”, “Ojos verdes”, Sol de invierno” y su éxito por estos lares “Collar de flores”.

La banda suena a amaneceres de fiestas interminables, a viajes sin destino cierto. Lejos de ser una banda de culto se asemeja más a un rancho en pleno carnaval. A la llegada de guitarreros de distintos puntos. Eso es Mil hijos: varios trovadores animando un festival.

El final llegó con un nuevo mix de ritmos (cumbia, balada y bolero) con un sentido homenaje a Don Alfredo Zitarrosa para llegar al cierre de la noche. Un bis sincero de cuatro canciones y el publico aplaudiendo de píe.

Pasó Mil hijos, esa pequeña orquesta que no tiene casillero fijo. La de los ritmos giratorios y a la que el techo le queda lejos. Una banda que vive mutando y que si mañana tuviese que verla de nuevo seguramente volvería a sorprender. 



Celuloide TV, un buen complemento

Mientras los músicos descorchaban acordes, el grupo de trabajo que lleva adelante el ciclo televisivo “Celuloide TV” mostró fragmentos del programa que se complementó muy bien con los sonidos reinantes.

En esta mezcla exitosa tuvo mucho que ver con el buen tino de los encargados de diseñar los cortos y los retazos de programas. Es común en estos casos que con el afán de mostrar lo realizado se llene demasiado de cosas y el público termina agobiado. Ayer lejos estuvo de pasar algo semejante. Todo en su justa medida. Buenas imágenes para acompañar el ritmo de Mil hijos.