Entre tanta escena de divismo de chicas que no llegaron ni a sus quince minutos de fama, la actitud de Cinthia Fernández (22) merece ser destacada.
Con la próxima temporada de verano a la vuelta de la esquina, la ex lolita (ya verán por qué) no se sentó sobre su fama mediática de petardo, a la espera del llamado de un productor que la suba a alguna de las marquesinas que poblarán los teatros de Mar del Plata y Carlos Paz.
La vedette que supo hacerse conocida a fuerza de escándalos, y luego sorprendió a los jurados de Patinando y Bailando por su profesionalismo sobre la pista, tomó el toro por las astas y fue en busca de su destino.
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