¿Qué de nuevo podría ofrecer esta versión solista de Andrés Ciro Martínez? Pues bien, anoche, las dos mil personas que estuvieron en el auditorio Angel Bustelo descubrieron que si bien hoy la historia pasa por otro lado, el espíritu piojoso se mantiene intacto, tan vivo como siempre.
Ciro y Los Persas es un superbanda. Acá hay mucho ensayo, una tremenda puesta en escena, una ajustada secuencia lumínica, un sonido impecable (¡por fin se escucharon bien esas canciones de siempre en un lugar como el Bustelo!) y un cantante que brilla siempre, por ser –lejos- el mejor frontman del rock argentino.
Así se dieron las condiciones y apenas arrancó el show se pudo ver que esta versión solista es mucho más ajustada que Los Piojos, más limpia -sonoramente hablando- pero manteniendo las características de aquella banda que llevó a Ciro al olimpo rockero criollo: es decir dos guitarras aguijoneantes, una base batería-bajo demoledora y una teclado que, ahora, suena mucho más adelante.
El mismo Martínez anunció en diversas entrevistas que “el blues es lo motivante”. Pues quedó claro que ese ritmo es la base de todo, incluso hasta de los más furiosos rocanroles. Hay una depuración musical muy notable en esta propuesta, detalles sonoros perceptibles, elegancias rítmicas que indican claramente los gustos musicales del hombre en cuestión, que ahora las saca a relucir cual diamante que estuvo mucho tiempo escondido y que sale a la vista de todos.
La verdad es que no hay mucha diferencia entre las nuevas y viejas canciones. Es más, varios temas de “Espejos” fueron desechados por Los Piojos y ahora son gemas para disfrutar. Entonces, el show de anoche tuvo mucho de aquella banda.
A esto hay que sumarle un público fiel, respetuoso y conocedor, que ofreció un espectáculo aparte durante las dos horas que duró el concierto.
Además de los temas nuevos como ”Antes y después”, “Espejos”, “Vas a bailar”, “Noche de hoy”, “ Blues del gato sarnoso”, “Rockabilly para siempre” (con jackets y coreografía incluida), “Banda de garage”, “Chucu-chu”, “Paso a paso”, “Blues de la ventana” y “Servidor” estuvieron los siempre efectivos “Te diría”, “Todo pasa”, “Luz de marfil”, “Ruleta”, “Farolito”, “Pacífico”, “Cruel” y “Trapos”, degustados con placer por el soberano.
Y también hubo un lujo: subió al escenario como invitado especial Jimmy Rip, quien fuera guitarrista de Mick Jagger en su etapa solista y Bloondie, entre otros. Se sumó a la furiosas versiones de “I miss you” y “Little Red Rooster”, ese tremendo tema de Willy Dixon. Un verdadero placer.
Ciro y Los Persas devolvieron el buen rock a nuestra tierra, además de dejarnos disfrutar –una vez más- de uno de sus mejores exponentes sobre los escenarios. Ojalá no pase mucho tiempo para volver a disfrutarlo.
Ciro y Los Persas
Andrés Ciro Martínez: voz, guitarra y armónica
Juan Abalos: guitarra y coros
Juanjo Gaspari: guitarras y coros
Broder Bastos: bajo
Lulo Isod: batería
Chucky de Ipola: teclados