Adiós mundo cruel… chau Twitter

Andrés Calamaro decidió cerrar su cuenta en la red social. El mexicano Aleks Syntek hizo lo mismo. Esta semana, periodistas mendocinos debatieron duramente por el mismo tema. ¿Sirve contar lo que uno siente en 140 caracteres?

Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ

El primer portazo lo pegó el mexicano Aleks Syntek. El músico tuvo a su cargo la composición de la canción del Bicentenario de ese país. Y en la red social lo mataron. Mejor dicho, recibió tantos agravios, ofensas, quejas y otros sentires, que optó por alejarse de Twitter.

"Me retiro por un tiempo del Twitter, la razón es por la controversia que en esta red social se ha generado con el tema musical del Bicentenario que se usara en los festejos del 15 y por la actitud de algunos que están decididos a armar su gran campaña de desprestigio y que de paso se han tomado esto como algo personal conmigo por desgracia, aunque creo que cualquiera que hubiese estado en mis zapatos le hubiese ocurrido algo similar” dice parte de su carta que se puede leer de manera completa haciendo click acá.

Pero el microblogging siguió atentando contra otros reconocidos y famosos y ayer fue el turno de Andrés Calamaro. El salmón escribió –entre otras tantas cosas-:
“…si resulto ser la cara amable del termo twitter
140 caracteres
pueden metérselos profundo en el medio del ojete
me importa tres pepinos
perder un segundo más en el rebaño de boludos con blackberry
o lo que es peor ....
conectados a la nada a cambio de demostrar que son infantiles
consecuencias de sangrientos años que deterioraron
los mínimos gramos de dignidad ....
caretas, mis enemigos”.

Obviamente que la leyenda es mucho más larga -digna de AC- y se puede leer de manera completa acá.

El tema es que hay que preguntarse: ¿qué pasa con Twitter?

Esta semana, los mendocinos que disfrutamos de la radio fuimos partícipes de una verdadera polémica en “Primeras voces”, el programa matinal que va por el aire de Radio Nihuil y que lidera Andrés Gabrielli. El mismo versó en la utilidad que se le debe dar a la red social: entonces se habló desde la libertad hasta la banalidad que predispone el mismo, sobre la responsabilidad o no de su uso.

Es más, esta misma semana, el reconocido periodista Pablo Sirvén tuvo su cono de sombras en la red al anunciar por Twitter la muerte del aforista José Narovsky y recibió una lluvia de críticas por su falta de chequeo en la información.

Para algunos periodistas Twitter ya es una fuente de información infinita, veloz, alarmante. Para otros, es tan sólo una red social más. ¿Quién tiene la razón entonces?

Lo cierto es que el crecimiento del microblogging ha hecho que la discusión se centre si todo pasa por 140 caracteres; si la vida se tiene que contar desde un teléfono y o si hay que estar adosado a una netbook para que los demás sepan lo que hacemos o pensamos.

Sin dudas que el debate recién comienza y hay mucha tela por cortar. Por lo pronto hay algunos que ya decidieron darse de baja.

Esta vida tecnológica nos transforma en voyeuristas 3G. Primero fueron los blogs, después Facebook y ahora Twitter.

La verdad es que el que no lo tiene aún, tiene tiempo de sobra para probarlo. Es muy fácil crear una cuenta y después llega la hora de buscar a quien seguir, a quien mirar lo que escribe, lo que piensa. Desde luego que ese personaje no sabe que el otro existe y por ahí, puede aparecer un diálogo de sordos, de locos, ignorados, obviados… Bueno, en fin, casi como la vida misma.

Hola Twitter, chau Twitter, ¿cuál es la verdad?

En Twitter: @wgazzo