¿Qué pasa en la vida del conductor de televisión más famoso de la Argentina cuando no está frente a las cámaras? La respuesta, adivina adivinador, varía según la época del año. En invierno, luego de ver bailar famosos durante la semana, disfruta los sábados y domingos a puro esquí y deporte. ¿Dónde? En el centro más grande de Sudamérica, en la Catedral de la nieve: Bariloche, claro.
Llegó el sábado a la mañana y fue directo al hotel PireHue, cinco estrellas por supuesto, junto a sus amigos (y productores generales de ShowMatch), Pablo Prada y Federico Hoppe, sus invitados. Pronto se cambió, saludó a Ricky Djapic, su instructor desde hace casi dos décadas, y trepó a las pistas negras (las de mayor dificultad) y a los circuitos fuera de pista. Quienes lo vieron pasar, cubierto con equipo absolutamente negro, comentaron que se desliza sobre la nieve a la misma velocidad en que sube el rating de su programa cuando estalla un nuevo escándalo.
Si querés leer más de esta nota que aparece esta semana en Revista Gente, hacé click acá.