Pedro Aznar en Mendoza: cuando uno es multitud

El músico se presentó anoche en el teatro Plaza de Godoy Cruz con un exquisito concierto unipersonal, donde sacó a relucir todo su talento. Desde luego, se llevó una tremenda ovación. Mirá los videos.

Foto: MDZ / Walter Gazzo
Foto: MDZ / Walter Gazzo

¿Cuántos músicos son capaces de subir solos al escenario de un teatro colmado con mil espectadores y ofrecer un concierto inolvidable? Pues sólo aquellos que están dotados para lograrlo, y Pedro Aznar es uno de ellos.

Lo que mostró anoche en el Plaza fue magnífico, porque desde el mismo momento en que arrancó –apenas tres minutos después de las 22- con “Qué he sacado con quererte”, sólo con su guitarra, los presentes pudieron adivinar que se venía una jornada íntima, llenas de lujitos, de caricias al corazón.

Entonces, Aznar echó mano a su talento como multiintrumentista y empezó a desandar temas como “Fugu”, “Claroscuro”, “Tema del Angel”, “Junk” o el destacadísimo “A un gato”, con letra de Jorge Luis Borges



Así, con el público expectante y ansioso fueron apareciendo momentos especiales y uno de ellos fue el que le dedicó a Mercedes Sosa, con “Romance de la luna tucumana”, con letra de Atahualpa Yupanqui y música del mismo Aznar, y “Si llega a ser tucumana”, bellísima canción de poetas insuperables como Cuchi Leguizamón y Miguel Angel Pérez.



Entonces, con el público a sus pies, el que fue alguna vez parte de Serú Girán encaró la etapa final con “Muñequitos de papel”, “Media Verónica” (de Andrés Calamaro), “A primera vista”, Calling You”, “Vos sos mi amor”, “Quebrado” y “Traición”, para irse por primera vez del escenario.



Desde luego que hubo bises y llegaron con la exquisita versión acústica de “While my guitar gentil weeps” de George Harrison –con una destacada performance vocal-, “Arriba quemando el sol” –sólo con caja-  y el final para “Todo amor que exista en esta vida”.

Fue un concierto extraño porque no hubo banda y si pistas grabadas. Pero usadas de manera elegante, ordenada y –además- puestas en muy pocas ocasiones. Lo demás, fue tracción a sangre de las manos del propio Aznar que volvió de demostrar que es uno de los grandes de la música de América Latina.