“Ojos de mirada oscura”, Marcelo López
El pianista mendocino se despachó hace muy poco con un muy buen disco, siempre de la mano de Melopea, el exigente y detallista sello discográfico de Litto Nebbia.
López sigue apostando a las canciones, las historias, esas que retratan su mundo y el de muchos de nosotros.
Pero, tal vez, la mayor diferencia a favor que tiene este material con los anteriores es la sonoridad. Está grabado de manera exquisita y cuenta con unos instrumentistas de lujo, como Daniel Columbres, Rodolfo García, Federico Boaglio, Pablo Agri, Ariel Minimal y Roberto Fiat, entre otros.
Para disfrutar: “El club de la oración”, junto a Alejandro Del Prado; “Camino solo” y la hermosa versión de “Sólo se trata de vivir”.
“Por otras galaxias”, Hormigas Negras
Nueva etapa para los chicos oriundos del Valle de Uco. Y un disco de alto vuelo.
Iván “Fatiga” Tagarelli decidió ponerse la banda al hombro y siguieron adelante a pesar de algunos cambios que los habían afectado, y mucho. Se nota que ese proceso les sirvió para crecer y lo demuestran en un disco “conceptual”, con un sonido propio, limpio, lleno de raíces latinas y cuyanas, que termina transformando a la banda en una clara expresión del World Music.
Las letras son buenas, desafiantes, esperanzadoras pero es una lástima que no aparecieran en el booklet. Desde luego que esto no resta calidad a un trabajo de buen nivel.
“Pinto”, de Eduardo Pinto
Todos aquellos que conocieron a Eduardo Pinto estaban esperando este disco, el que fue haciendo de a poco, con gusto, pasión, delicadeza. Y lo que se estimaba se terminó cumpliendo: es decir, un disco de notable calidad musical, lleno de detalles impresionantes e instrumentaciones brillantes.
Tuvo que pasar un largo tiempo para que este material viera la luz. Por suerte ya lo tenemos para nosotros y es altamente recomendable.
“Cantando por cantar”, Julio Azzaroni
La tarea que viene llevando adelante este hombre es encomiable, envidiable. Sin bajar nunca los brazos ni quedarse apoyado en los éxitos que lo llevaron a ser uno de los cantautores más reconocidos de la región (y de gran fama en Chile), sigue adelante con sus canciones, que son las que reflejan su alma.
Y así nació este material que contiene 10 canciones con la marca indeleble de Azzaroni, con letras auténticas, descriptivas, punzantes, jugadas en muchos casos. Y musicalmente limpio y tranquilo, apoyado en la enorme tarea que llevaron a cabo Bernardo Ríos y Santiago Servera.
Un disco simple, directo, como las canciones mismas de Julio.
“Lindas mandarinas!!!”, Los Cumpas
A la hora de hablar de este disco no es precisamente para rescatar el valor de los chistes o las imitaciones, sino que es para destacar una tarea envidiable que llevan adelante los hermanos Henríquez.
Hay músicos que, a la primera de cambio, caen vencidos y sacan el pie del acelerador de manera impulsiva, dejando de lado las expectativas, el esfuerzo y los sueños.
Precisamente todo lo contrario es lo que han hecho Los Cumpas y ¡no son músicos!
Este es el disco número 14 que han editado y, por más que muchos de nosotros no lo sepamos, los hermanos suenan en las radios de todo el país, gracias a una buena logística a la hora de hacer conocer su producto.
Desde luego que no forman parte de una discográfica multinacional ni nada que se le parezca, pero ellos siguen grabando, editando y vendiendo… que no es poco.
Este disco tiene ese valor: el mantener vivo el espíritu del desafío, de la conquista y no darse por vencidos ni aún vencidos.
Todos estos discos se pueden conseguir en las disquerías locales. Caso contrario, enviar un correo a wgazzo@mdzol.com y les haré saber donde comprarlo. Siempre serán buenos regalos para nuestros amigos.