Con sólo 9 años, Natasha Binder sorprendió a todos con una maravillosa interpretación junto a la Filarmónica en el teatro Colón. Ante el aplauso masivo del público tuvo que volver al escenario para deleitar con dos nuevas piezas.
Binder lleva una estirpe de músicos en su sangre. Desde antes incluso de aquel 26 de septiembre de 2000, fecha de su nacimiento, en Bruselas, seguramente ya escuchaba tocar el piano a Karin Lechner, desde su seno materno.
Asimismo, uno puede imaginar a esta niña en la cuna o en los brazos de su tío Sergio Tiempo y de su abuela Lyl, que, sorprendida, fue la primera en escucharla rogarle que le enseñara cómo hacer para que sus finos deditos pudieran hacer escalas y arpegios sobre el teclado de su piano.
Ahora el público argentino puede gozar de este “pequeño” talento que cautivó aun público exigente que se rindió a sus maravillosas manos.
Fuente: La Nación