La tarde del sábado los encontró en el Faena Hotel, pero en habitaciones separadas, claro. Fernanda Vives (30) se preparó junto a Claudio Cossano, el diseñador de su vestido de boda, y su suegra.
En tanto, Sebastián Cobelli (32) despidió sus últimos minutos de soltero bajo el asesoramiento de Daniel Casalnovo.
Y cuando todo estuvo listo, ambos partieron hacia la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, también por caminos separados. Pero el jugador de fútbol llegó mucho antes a Palermo.
En tanto, la vedette de Siria Group se retrasó bastante porque el trayecto lo hizo en carruaje. Y terminó llegando 45 minutos después de lo previsto. Indescriptible la cara del sacerdote, ansioso porque debía oficiar otro casamiento una vez que terminara el de Vives.
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