Pasó por Buenos Aires como una ráfaga. Desmintió los rumores de crisis que la separaban de Martín Demichelis (29) –su pareja desde hace dos años y medio–, trajo a su hijo, Bastián (en mayo cumple su primer añito) para que estuviera con sus abuelos, hizo fotos para una campaña y firmó con Ideas del Sur para Bailando por un sueño 2010.
Evangelina Anderson (26, su verdadero apellido paterno es Paterno) es una bomba por donde se la mire, a pesar de que ella dice que está debilucha. “Todo este invento de la crisis con Martín me dio gastritis”, dice. Y larga ella con la charla:
–Yo no quiero dejar de ser sexy. No quiero abandonar la modelo ni la actriz, ni la vedette. Me encanta mi trabajo, pero también me gusta cuidar a mi familia, preservarla. Por eso quiero mantener un perfil bajo.
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