Gustavo Cerati desembarcó en nuestra provincia con un espectáculo que exaltó tanto las impresionantes cualidades vocales del cantante como la importancia que éste le da al show en el aspecto visual.
La presentación se dividió en dos marcados momentos: uno en el que predominó la “oscuridad”; en el cual tanto Cerati como toda la banda se encontraban vestidos de negro y la escenografía dejaba ver telas y texturas del color de la noche por doquier, acompañadas por luces que, paradójicamente, intesificaron la sensación de penumbra.
La segunda parte fue diametralmente opuesta: se trató de la llegada de la luz. Hubo un cambio de atuendos en donde todos paulatinamente trocaron sus vestimentas en un blanco inmaculado y los efectos lumínicos se potenciaron, intensificando los colores.
Momentos imperdibles
“Fuerza Natural” –la psicodélica canción que da nombre al quinto disco de Cerati como solista- fue el tema con el que, creando una sensación de estar sumergidos en un estado de íntima belleza y calma, dio comienzo al recital.
Hace poco, Gustavo afirmó que “este es un disco de viaje, de carretera. Más solitario que Ahí Vamos, más celebratorio y asimismo con una alta dosis de alarma ante los fenómenos naturales. Se iba a llamar Viento, pero al final quedó Fuerza natural. No tiene un mensaje ecológico, pero habla justamente de las fuerzas naturales internas y externas, las invisibles y las cotidianas”.
“Tracción a sangre”, un tema en el que sorprendió en cuanto a la experimentación. Suenan guitarras acústicas con una onda country y un aire a folk que recuerda a temas de León Gieco. Tranqui, linda letra, una de las canciones que invitan al relax.
“Dominó”, uno de los temas más rockeros del disco. Rápido, con algo de potencia, el primero que hizo “poguear” a todos los presentes.
“A merced” se trata de una de las más bellas canciones de amor del Soda Estéreo; y uno de los temas emblemáticos en cuanto a diferenciación con el trío más famoso que dio el rock argentino.
“Te llevo para que me lleves”, el tema antiguo que desató la fiesta. La canción del disco “Amor Amarillo” destacó a una Anita Álvarez de Toledo extremadamente sensual y con una acertada voz en los coros que cautivó a todos.
Los bises
“Crimen” abrió la etapa de las canciones de yapa. Se trata del hit que la mayoría esperaba. Ese que a todos nos sirve para hacer catarsis por la historia de amor que vivimos, que ya no volverá y que, de tanto en tanto, nos sume en la melancolía.
El último regalo, como dice la canción, fue “Lago en el cielo”. Un final electropop para un recital superlativo.