El fenómeno de los Bobos

Mira películas de Woody Allen, se va a recitales de jazz, vive generalmente en Paris, se viste en casa de GAP o de Zara, come bio, odia la mundialización y adora las nuevas meditaciones. Pero también posee una cartera de acciones becarias, jugando con las paradojas como con su I Pod. El Bobo.

Desde algunos años, un fenómeno social apareció en Francia, entre los demás países de Europa (en realidad el fenómeno nació en Estados Unidos ¹), para reconfigurar todas las tendencias sociales pre-existentes en la opinión pública: los Bobos. Esta palabra viene de una mezcla entre “Bohémien” y “Bourgeois” (bohemo y burgués). La expresión designa la gente que hoy en día podríamos llamar los “nuevos ricos”, que practican actividades y muestran tendencias que no son socialmente y económicamente coherentes. Un bobo, al origen seria un individuo que ha heredado de las ideologías de los años 60 pero que evolucionó con las tendencias del sistema capitalista de los últimos treinta años. Proteger los derechos humanos, el medioambiente, participar al comercio equitativo, ser intelectual, autodidacto, comer sano, hacer deporte…Estos rasgos pertenecen al perfil psicológico del Bobo. Pero encima de las ideas y de las convicciones, existen prácticas que muestran la incoherencia del personaje. Un ejemplo básico, el hogar: En Paris, donde se ubican la mayoría de los bobos, viven en los barrios de lujo del centro. Recién se acercaron también de los barrios antiguamente populares e hicieron subir los precios del inmobiliario, transformando también así el paisaje social de la  ciudad.
A menudo participan en el sistema capitalista de manera obvia: tienen situaciones económicas buenas, ejercen profesiones liberales o disfrutan de los bienes de consumo que todo el mundo no puede alcanzar: autos 4X4, comida biológica, nuevos medios de tecnología, celulares ultramodernos, etc. También se podría hablar de una clase nacida de la meritocracia permitida hoy por la decadencia de las viejas aristocracias.
Penetraron en los sectores laborales de los medios de comunicación, presentándose habitualmente como intelectuales de tendencia política de centro-izquierda, pero votando hoy por los ecologistas. Eso es otro tema interesante, porque cambian también las costumbres políticas europeas. Tienen una ideología de izquierda y a la vez una condición material de derecha. Entonces donde ubicarlos? La gente bien ordenada no puede mas etiquetar los bobos de manera radical, y eso molesta.

Recién encontré un hombre que estaba creando una asociación de meditación y de yoga, donde la gente se reúne para adorar a una figura espiritual. Todo seria perfectamente en cohesión con una filosofía humanista y libre, si no cobraba 4000 pesos y más por semana para participar en las clases.
Este ejemplo me hizo reflexionar sobre la posibilidad de mezclar actividades o servicios de valores diferentes y que desarrollan una idea de comunidad cierta, y de también participar a la rueda capitalista rechazando toda imagen de “empresa con meta lucrativa”.

Hoy en día las actividades de meditación y de espiritualidad se desarrollan todavía más: En una época formalizada por el materialismo y los asuntos tecnológicos y financieros, el acercamiento de una filosofía de vida más abstracta y más ligada con la naturaleza parece ser la respuesta a un modo de vida pervertido. Debería liberarse el espíritu de las condiciones difíciles de la vida cotidiana. Reunirse con otra gente, compartir dudas, miedos, y empezar un trabajo sobre si mismo. Pero cuando la clase se vuelve comunidad, cuando el precio de una clase sobrepasa toda riqueza espiritual, y que el grupo se hace el leader de una nueva filosofía, que cambiaria el mundo, las paradojas aparecen.
Porque se puede considerar estas actividades como una empresa capitalista como otra?
Ciertas de estas asociaciones organizan viajes para ir a buscar clientes probables, que tendrían suficiente plata para alcanzar a seguir los grupos de meditación. Entonces se acercan solamente de aquellos que pueden pagar las clases. La universalidad del grupo desaparece  cuando materialmente el cliente no puede seguir más.
Hoy es evidente que toda actividad que presume desarrollarse para crecer es dependiente del sistema capitalista de pagamientos, de precios, de préstamos y reembolsos. Entonces como alcanzar a sus ideas sin ser bajo contracto con el lado económico?
La evolución y el desarrollo de las actividades espirituales son unas cosas interesantes en nuestra época. Porque si la religión se alejo de nosotros, hoy en día la gente se niega como simple peón de un sistema que no forzosamente elige.

Pero encima de esta incoherencia que puede atraer las críticas, si los bobos representaban una alternativa a la dominación capitalista de las tres ultimas décadas? Efectivamente se podría decir que explotan  sus recursos económicos y el materialismo, exponiendo ideas y conceptos totalmente opuestos: el hecho es que la mayoría no sea, hoy en día, amenazada por los problemas financieros (pero podemos relativizar todo). Entonces su cierta seguridad económica les dejaría más tiempo para pensar en los asuntos mundiales y sociales a gran escala. Eso seria la explicación simplificada de la situación.
Pienso que podemos dejar su chance al fenómeno boboista. A ver lo que puede salir de unos individuos teniendo otras preocupaciones que sus personales, pero tienen que ser coherentes y realmente desinteresadas. Cuando ciertos ven en ellos personajes grotescos que solo juegan a parecer pobres cuando son ricos, otros tienen la lucidez de ver en ellos mismos un Bobo real. Y quizás es una realidad: hoy en día las tendencias cambian siempre, la derecha y la izquierda no tienen mucho más realidad, un burgués puede ser alter mundialista y las clases bajas no son forzosamente las que votan a la izquierda, pero a menudo hacen lo contrario. Entonces hay que evaluar con estos cambios, sin quedarse en el conformismo y las ideas conservativas que nos enseñaron las ultimas generaciones.

 ¹ Con el libro "Bobos in Paradise: The New Upper Class And How They Got There" from David Brooks