Fue el 25 de abril del 2009, pero para Gerardo Sofovich desde su casamiento con Sofía Oleksak pasaron siglos. Su recuerdo de esa decisión no es precisamente el más feliz: "Fue la decepción más grande de mi vida".
"Estaba todo bien y de repente me di cuenta de que me había equivocado", comentó a corazón desabrochado en un reportaje en la revista Gente.
Y en su gigantesca casa en Carlos Paz, se sinceró: "No estoy bien, por supuesto. Mirá esta casa. Enorme. La eligió ella, la elegimos juntos. Acá íbamos a veranear, en plena temporada. Las cosas no se dieron como lo imaginaba".
¿La soledad? "No es fácil. El teatro me mantiene ocupado y es gratificante el éxito que volví a tener, además del reconocimiento del público y la crítica. Después, la noche, bueno… Mi terapia es juntarme con amigos a jugar al truco. Termina la función, vamos a comer y ahí me relajo. Pasan las horas. Cuando vuelvo a casa, ya es tarde y me voy a dormir", detalló el Ruso cómo combate la angustia.
Sin dudarlo, Sofovich afirmó: "Era el amor de mi vida, por eso me casé con ella". Contento con la cosecha de Gracias a la Villa, no puede completar el cartón de su felicidad: "Tengo todo, pero me falta amor".
Sofovich: "Fue la decepción más grande de mi vida"
A menos de un año de su fallido casamiento con Sofía Oleksak, Gerardo hizo una dura y dolorosa autocrítica. "Estaba todo bien y de repente me di cuenta de que me había equivocado", recordó. Además, confesó que sufre la soledad.