En las primeras jornadas de Gran Hermano 2011 no pasó nada y los 20 participantes estuvieron como si su estadía en el reality show fuera un viaje de vacaciones.
Eso fue lo que pareció desde afuera porque después de la nominación del domingo en que quedaron en placa Rocío y Giselle empezaron a aparecer los primeros quiebres en la relación de los jugadores que estaban gestándose en silencio.
Justo antes que comenzara GH2011-El debate, estalló todo: en una charla en el patio, Pamela le confesó a Rocío que ella le había pasado la mitad de sus votos. Furiosa, se fue al confesionario y después a la habitación de los chicos para decirle a Cristian Y que si seguía en competencia le iba a “dar la fulminante”.
Pero las cosas ya habían cambiado en la casa desde antes. Por ejemplo, después de una guerra de almohadas que se les fue de las manos que tuvo como protagonista a Rocío que le recriminó a los chicos que no podían ser tan brutos, las cosas quedaron bastante tensas.
Otra que no la está pasando bien es Tamara que sintió el rigor de sus compañeras que la trataron de ingenua y comenzaron a hacer el espíritu de Gran Hermano: hablar por detrás.
Todos se hacían los desentendidos con el juego, pero la realidad es que estaban afilando las garras para empezar la competencia.