"Yo sólo les recomiendo a los padres de mis amigos que cambien de canal”.
Antes de iniciar la que sería la coreografía más polémica de la historia de Bailando por un sueño, Silvina Escudero (27) anticipó lo que se podía venir en su strip dance.
El cuadro, llamado "Fantasía en la oficina", terminó con la vedette en topless, recostada boca arriba sobre un escritorio, y su bailarín arriba suyo, pasando literalmente la lengua por sus pechos.
Alrededor de 3 millones de televidentes, sólo en Capital Federal y Gran Buenos Aires, lo vieron en vivo y en directo. Muchos de ellos, con la boca abierta.
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