¿Qué se puede decir de Les Luthiers que ya no se haya dicho? Es que un grupo con 43 años de trayectoria, fama mundial, crítica unánime y miles y miles de espectadores aplaudiendo de pie sus funciones no puede ser analizado a esta altura. Solamente debe ser disfrutado.
Y eso es lo que sucede con “Lutherapia”, la obra que trajo el quinteto a nuestra provincia, después de seis años de ausencia. Un programa exquisito, de alto nivel tanto artístico como técnico, que se disfruta de principio a fin y que, durante dos horas, mantiene la carcajada sonante.
Desde luego que este regreso deja varias cosas para destacar.
-Las entradas iban de los $200 a los $120 y se vendieron todas, a razón de 1.900 localidades por función. Hacía mucho tiempo que un espectáculo no lograba llenar tantas funciones en un mismo espacio (habría que remitirse a la presencia de Mayumana, en el recordado Gran Rex, al igual que la anterior visita de los humoristas).
-Se “descubrió” un lugar como es el estadio Vicente Polimeni. Cómodo por donde se lo mire (aunque hubo algunas quejas de los últimos de la platea, que no alcanzaron a ver bien), con buenos accesos, sin necesidad de amontonamientos y con mucho estacionamiento. Sin dudas, Las Heras mostró lo mejor que tiene.
-Quedó demostrado que Les Luthiers es un grupo garantizado, que disfrutan grandes y chicos de la misma manera, con una altura notable, soberbia.
Ojalá no haya que esperar seis años para volver a disfrutarlos.
Les Luthiers: el humor elegante que disfrutó Mendoza
El célebre grupo se despide esta noche de nuestra provincia, cuando cumpla con su quinta actuación en el estadio Vicente Polimeni de Las Heras. Diez mil mendocinos disfrutarán de "Lutherapia".