Con más de 30 años, aunque no le guste precisar cuántos, Pouso admitió a la revista Gente: “Soy un tractorcito, un ave fénix y un culito inquieto como mi mamá, Cristina”.
Pouso cuenta con orgullo que el ejemplo de su madre le sirvió mucho en la vida: “Ella siempre luchó por ser la mejor vendedora de tuppers”, recordó la modelo, que es hija de padres separados. “Y yo heredé eso de ella, no me caigo nunca, soy luchadora, una piba de barrio”, expresó.
Sobre el apodo “Piernas” que le puso Pettinato, admitió que al principio pensó que se lo decía “porque eran gordas” pero luego descubrió “que no era así”. “(Roberto) dice que mis gambas no son dos escarbadientes, sino bien italianas. Ahora me divierte el personaje que armamos juntos”, agregó.
“Petti tiene razón: mis piernas y mi cola siempre tuvieron muy buena respuesta a la hora de los elogios y la conquista”, grafica.
Josefina admite que cuando cumplió las tres décadas se liberó: “Cuando terminé de vivir la crisis de los 30, empecé a sentirme mejor que a los 20, tuve la sensación de estar liberándome”. Pero por “coquetería” dice que no piensa revelar “treinta y cuántos” tiene.
La modelo fue parte del reality show Expedición Robinson, aunque ahí sólo duró 10 días. “Era muy inocente. Hoy, que ya sé de qué se trata este oficio, no me sacan tan rápido de la isla… ni de ningún lado”, asegura.
Fuente. Tvdiaria.com