Algunos días, aún en Mar del Plata, las aguas están mansas. Y casi no hay olas para subir. Intrépido, Ricardo Fort (41) se las rebuscaba para hacer pie en el océano más bravo: el de la fama. Y en La Feliz, su llegada provocó una conmoción: sin importar adonde estuviera, la estrella era él. Y nadie más.
Pero acostumbrado a surfear en la cresta de la ola (sin dudas, nació para esto), desde hace unos días el océano se aquietó para Fort. Y surgieron los primeros contratiempos en su incipiente carrera mediática.
El lunes 18 de enero, el millonario organizó una fiesta en su mansión, que no salió como estaba prevista. Muchas de las grandes estrellas del espectáculo que este verano fijaron residencia en Mar del Plata, no asistieron.
Además, el espectáculo teatral que pensaba estrenar esta temporada, Fortuna, se vio teñido de peleas, renuncias y conflictos antes del estreno.
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