Christina Aguilera fue víctima de violencia doméstica durante su infancia y usualmente veía a su padre Fausto atacar a Shelly, su madre.
Aguilera se volcó a la música para poder lidiar con su drama, y asegura que fue su dura infancia lo que la ayudó a seguir su sueño, según publica ADN Argentina.
“Fui testigo de cosas tristes, muchos golpes, empujones, peleas y discusiones. Crecí en un ámbito en el que no me sentía a salvo. Sentir impotencia es el peor sentimiento del mundo. Comencé a cantar como una salida. El dolor que viví en casa es de donde viene mi amor por la música”, dijo.
Su madre, Shelly, abandonaba la casa cuando encontraba a su pequeña hija Christina cubierta de sangre. “La levantaba y decía, ‘Dios mío. Qué pasó? Y ella me contestaba: Papá quería dormir la siesta y yo hice mucho ruido’”.
Actualmente la estrella no quiere verlo a su padre.
La cantante de Candyman, quien tiene un hijo de 20 meses junto a su esposo, Jordan Bratman dijo: “Lo dejé volver a mi vida durante un corto tiempo pero rápidamente me di cuenta de que no era necesario en mi vida”.
Christina Aguilera tuvo una infancia difícil
La estrella pop debió convivir con un padre golpeador, pero su dolor se transmutó en pasión por la música y hoy dice que sus experiencias la ayudaron a convertirse en una exitosa cantante. "Fui testigo de cosas tristes", dijo.