De primera dama a actriz de Woody Allen

Carla Bruni decidió aceptar la propuesta que en junio le realizará el cineasta estadounidense, cuando visitó a la pareja presidencial en el Eliseo. La filmación se hará en París, aunque recién comenzará a mitad del 2010.

La espléndida Carla Bruni estará en la pantalla grande. Foto: Gentileza
La espléndida Carla Bruni estará en la pantalla grande. Foto: Gentileza

Según el diario El Mundo, la agenda de Woody no permite que la cita llegue antes: el de Manhattan acabó el viernes la última toma de la película que rodó este verano (en el hemisferio norte) en Londres con Antonio Banderas, Josh Brolin y sir Anthony Hopkins y que prevé estrenar en el próximo festival de Cannes.

Será después cuando Allen se lance al siguiente proyecto. Y éste es, según fuentes de la productora de la cinta, la catalana Mediapro, para el que Carla Bruni le dio el sí.

El pasado mes de junio, cuando visitaba París para promocionar su película ’Si la cosa funciona’ (Whatever Works), Woody Allen no tuvo reparos en hablar muy bien de la primera dama del país y las infinitas posibilidades que ofrecía como protagonista de una de sus películas: "Estoy seguro de que sería maravillosa. Tiene carisma y ya ha actuado, por lo que no es desconocida para la audiencia. Hay un montón de maneras en las que podía utilizarla aunque no tengo una historia para ella en este momento".

Pero la cosa no quedó ahí, porque los piropos llegaron pocos días antes de que el cineasta visitara el Eliseo para conocer a la pareja presidencial. Y tal y como prometió -"seguro que hablaré con ella y le preguntaré si está interesada"- le hizo el ofrecimiento y recibió una respuesta: un sí quiero que sólo puede verse truncado -tal y como reconocen desde la propia productora- por una decisión política. Si no del marido, sí del presidente de Francia.

Pese a que Allen cantara las excelencias de Bruni, la italiana no dio demasiadas muestras de sus virtudes delante de las cámaras: tan sólo pequeñas apariciones haciendo de sí misma en algunas cintas, la más famosa, Prêt-à-Porter, una sátira sobre la moda que firmó Robert Altman en 1994. Una carrera sólo incipiente si se compara con la de otros miembros de su familia: si bien su madre, Marysa Borini de Bruni-Tedeschi, es pianista y actriz ocasional, su hermana mayor, Valeria, puede presumir de una exitosa carrera como actriz de cine y de teatro, realizadora y guionista.

Si finalmente la política no lo impide, Bruni se pondrá a las órdenes de Allen.