Es bueno ir a ver un show cuando el grupo tiene historia conocida, cuando sus canciones están internalizadas en nuestros corazones o cuando sus caras son familiares. Pero también es lindo descubrir en vivo a un grupo que uno presiente que es bueno (después de escuchar varios de sus discos) y terminar ratificando ese concepto de que si hay talento todo es mejor.
Esto es lo que está viviendo Gondwana en la Argentina. Desde luego que hay un grupo importante de segiuidores que los disfruta desde hace mucho tiempo; pero ese grupo se va agigantando a pasos mayúsculos y eso se vio en la noche del sábado en El Santo, donde más de tres mil personas disfrutaron de la propuesta de la banda.
Gondwana es una banda de alto nivel. No es habitual que un grupo chileno cruce la cordillera para llenar estadios. Y ellos lo logran simplemente porque son buenos artistas.
El show que presentan no tiene fisuras, posee un alto nivel musical y un frontman carismático y simple, tan simple como el reggae que hace mover los pies.
Así, después de dos horas de concierto, donde pasaron clásicos como "Mi felicidad", "Antonia" y "Mi princesa", entre otros, la banda se llevó la ovación de todos los presentes, sabiendo que habían conquistado un nuevo lugar.
La verdad es que en este "reencantamiento del reggae", tal como le dijo el tecladista Keno a MDZ se está viviendo a full en nuestra tierra, y disfrutar de una banda de la calidad de Gondwana colabora mucho para abrazarse al cadencioso ritmo jamaiquino.