Más delgada que nunca y con una sonrisa que denota el feliz momento que vive junto a Bradley Cooper, Renée Zellweger se pasea por las alfombras rojas de medio mundo con una amplia sonrisa para promocionar su última película "My one and only".
Sin embargo, esta felicidad puede que le dure pocos meses antes de volver a enfrentarse a una dura prueba, la de convertirse de nuevo en Bridget Jones.
La actriz, que ya ha protagonizado las dos entregas anteriores de este filme, está todavía más delgada que años anteriores, por tanto la ingesta de bizcochos, batidos, donuts, pizzas y papas tendrá que ser aún mayor.
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