Según la agencia Ansa, la ex enfermera especializada en cirugía plástica Kathyn Buschelle, que asistió algunos años a Jackson, dijo al rotativo inglés que el músico se volvió adicto al calmante Dirpivan para poder soportar el dolor que padecía por los continuos tratamientos de láser para "peelings faciales" a los que se sometía.
"La obsesión de Michael por su apariencia lo llevó a más y más tratamientos de piel, y a una subsiguiente adicción al Diprivan. Fue un ciclo de locura", afirmó la enfermera a The Sun.
"El literalmente se quemaba la piel y luego quedaba drogado como zombie. Suena como un guión de una película de terror. Hacia el final de los 90' era como un muerto vivo, así de mal estaba", agregó.
De hecho, una autopsia reveló que en el cuerpo de Jackson, fallecido el pasado 25 de junio en su mansión de Holmby Hills a los 50 años, se hallaron restos de drogas como Diprivan, Demerol, Methadone, Valium, Dilaudid, Ambien, Fentanyl, Xanax y Vicodin.
Buschelle afirmó al Sun que el cantante estaba tan adicto a los calmantes que pedía someterse a cirugías plásticas incluso cuando no las necesitaba.
"La droga comenzó a volverse el único propósito para venir a la clínica. Se quedaba algunos días, a veces hasta 72 horas. Era como si Michael se momificara. Terminaba acostado como un muerto vivo", relató Buschelle.
Dicen que Jackson era adicto a los calmantes
Una antigua enfermera de Michael Jackson reveló hoy al diario británico The Sun que el Rey del Pop era un adicto a los calmantes y que en ocasiones se pasaba hasta tres días en una cama luego de ingerir cócteles de calmantes y sedantes.