Depeche Mode, el popular grupo británico que actuará el 17 de octubre en Buenos Aires, presentó el sábado su nuevo álbum "Sound of the Universe" con un concierto en el parisino Stade de France que le permite incrementar su inalterable leyenda tras casi tres décadas de historia.
Publicado en abril, "Sound of the Universe" es el 12do trabajo de la banda, que logra la difícil ecuación de suceso entre público y crítica y que le permitirá al grupo de Badilson (este de Inglaterra) tocar en cuatro continentes, incluyendo la presentación el 17 de octubre en el club Ciudad de Buenos Aires.
Desde los primeros acordes, a las 21.15, el grupo inglés lidió con la siempre difícil tarea de imponerse en un estadio casi colmado (60.000 personas), donde la luz del verano boreal hizo que el trío pareciera perdido en el imponente escenario y el público más atento a las imágenes que se sucedían en las pantallas gigantes que a la música en si misma.
Ante una concurrencia adulta y ávida de pop sombrío y sintético, Depeche Mode arrancó con dos canciones de su nuevo álbum, "In Chains", que abre el mismo, y "Wrong", una de las canciones que más suena en las radios francesas.
En la escala parisina todas las miradas del público estuvieron centradas en el cantante Dave Gahan, quien por su pasado tormentoso fue víctima de especulaciones sobre su estado de salud por la operación de un tumor cancerígeno estomacal que obligó a suspender la gira durante un mes.
Pero el esbelto y dinámico Gahan, de 47 años, dejó en claro que su voz profunda y su dominio escénico se mantienen intactos.
A pesar de la calidad de las nuevas canciones el público -compuesto en su mayoría por mayores de 40 años- vibró con los clásicos: "I Feel You", "Is't Not Good", "Never Let Me Down Again", "Walking In My Shoes" o "A Question of Time".
Luego, sacando a relucir el sonido sintético que forma parte de su marca de fábrica, Depeche Mode transformó el Stade de France en una discoteca gigante con los inoxidables "Personal Jesus", "Strange Love" y "Master and Servant".
Envuelto en un traje plateado el guitarrista, tecladista y compositor Martin Gore se adueñó de la escena ante los constantes "desapariciones" del escurridizo Gahan para ponerle su calurosa voz a "Waiting for the Night" y 'Home', para lograr una comunión con su público, dejando en claro por qué sus fans lo consideran el alma del grupo.
Sobre el final, ante un público consternado por la muerte de Michael Jackson, Gahan se permitió un pequeño homenaje al creador de "Thriller" al emular uno de sus gritos característicos.
Siempre presentes en los escenarios del mundo, tras casi 30 años de carrera y más de 100 millones de copias vendidas, la leyenda de Depeche Mode se acrecienta por resistir a todas las luchas internas de ego y su facilidad para adaptarse a los cambios de modas.
El show de Depeche Mode formó parte de la gira "The Tour of the Universe", que finalizara el 19 de enero 2010 en la capital francesa en el París Bercy (15.000 espectadores) que el trío conoce a la perfección.