"En el espectáculo tirás una semilla y nace un boludo"

Jorge Rial visitó anoche a Chiche Gelblung en su programa y habló de todo y de todos. Aseguró que nunca usó sus programas para presionar o chantajear a nadie. Se definió como "implacable e insobornable". Además, contó detalles únicos sobre su vida.

Es uno de los periodistas más temido, odiado y querido por la farándula local. Aunque asegura que no usa sus medios “para presionar ni chantajear” no le tiembla la vos a la hora de afirmar que es “feroz e implacable” con sus enemigos.

Jorge Rial estuvo anoche en "De dónde vengo", el programa que conduce Chiche Gelblung todos los domingos a las 22 por Magazine. Allí confesó que creció con “mucho rencor” y que durante mucho tiempo fue un “resentido… absolutamente resentido”, quizás por la infancia infeliz en Munro, provincia de Buenos Aires.

En aquella localidad, vivió de chico. Hijo de inmigrantes gallegos, Ramón y Victoria, él pasaba sus noches en su dormitorio, el mismo que durante el día se transformaba en el almacén familiar. Con su padre nunca tuvo diálogo y su madre lo castigaba duramente, según confesó.

Hoy en día, Rial se convirtió en el periodista chimentero número uno de Argentina, los famosos tiemblan cuando le ven abrir la boca. Conoce a la perfección muchos secretos y las tres patas de este negocio: “Culos, tetas y chimentos”, es una combinación explosiva.

Mientras Chiche lo calificó de “implacable e insobornable”, Rial se definió cercano a Gelblung: “Soy como vos, un entretenedor”. En una de sus tantas máximas, Jorge no dudó en tirar una nueva bomba… y que caiga donde caiga… “El espectáculo argentino es maravilloso, tirás una semilla y nace un boludo”.

Es claro, a esta altura de los acontecimientos, que Rial no tiene reparos de ningún tipo a la hora de pegar: “Nosotros (los argentinos) tenemos ídolos impresentables: Diego Maradona, Charly García y Héctor “El Bambino” Veira, son personajes alimentados por el cholulismo”.

Sin embargo, no todo es exposición mediática. El hombre que conoce a la perfección los secretos de la farándula, es extremadamente celoso de su propia vida personal. Vive en el country San Carlos, donde no entran cámaras ni periodistas, y donde disfruta de la lectura y los tabacos cubanos. Es que, al parecer, Rial es el dueño del circo y de su propia vida.