Cuanto más famoso es un programa, más famosos son sus actores, más beneficios tienen. Marcas de ropa se pelean por vestir a ese galán de TV que lo único que usa son musculosas blancas, los RRPP de los boliches se desviven para que aquella modelo top y su marido, también modelo, tomen champagne en el VIP y sean DJ por un rato y, por qué no, que las vidrieras de las revistas muestren que esa lolita rubia del infantil de la tarde come sushi fusión en el restaurante de moda de Palermo Soho. Pero ir a estos lugares gratis, ser malcriado con prendas y tratado como un rey no es suficiente. De hecho, según expertos RRPP, “es para novatos o necesitados de prensa”. El verdadero negocio no es ahorrarse una comida en un restó top. El negocio es, además, cobrar por ello.
Te invito a mi fiestita
Ahora, el festejo de los 15 de la nena de la familia se debate entre un viaje a Disney World y la típica fiesta de salón. Para los más adinerados, el abanico se amplía. Además de llevar una jauría de adolescentes ida y vuelta a Orlando all inclusive, hay pedidos que a veces son concedidos por los padres. Es el caso de una fanática de Rodrigo Guirao Díaz, el galancito más codiciado por las teenagers. La muchacha le pidió a su papá llevar al rubio a la montaña rusa del reino de Mickey. Y el deseo fue concedido. Hace menos de un mes el ex jardinerito habría cobrado alrededor de 10 mil pesos, además de un viaje de una semana con todo incluido y rodeado de quinceañeras alborotadas.
Los nuevos ídolos adolescentes de la maquinaria de Cris Morena Group, “Casi ángeles”, también son muy requeridos por las quinceañeras. El único problema que tienen para facturar es la jefa. Al parecer, Cris Morena es muy hábil con los contratos y es muy difícil que sus muchachitos hagan lo que se les plazca mientras trabajen con ella.
Para los más chiquitos también hay delivery de famosos. Pareciera que Radamel Falcao y Mauro Rosales, ambos jugadores de River Plate, le habrían cumplido el sueño a dos minifanáticos que festejaron su cumpleaños con compañeritos de grado en unas canchas de fútbol. En un momento de la tarde fueron sorprendidos por los delanteros, generando la sorpresa en los invitados. El buen gesto de los futbolistas habría tenido un precio, aunque módico, teniendo en cuenta sus cuentas bancarias. Alrededor de 1.000 pesos es lo que cobra un jugador de primera división por una hora de su vida, según estos dos ejemplares de Nuñez. ¿Cómo contactarlos? Los lunes a la salida del entrenamiento es un muy buen día para un encuentro casual y una propuesta feliz.
Click, evento
“Casi todos los famosos trabajan en actos de presencia en discotecas del interior, Gran Buenos Aires o Capital Federal. A veces lo hacen por guita, por canjes de ropa o por viajes. Pero hay algunos que van sólo por prensa, para salir en vidrieras y poder cobrar más en eventos futuros”, explicó a 7 DÍAS uno de los RRPP que más conoce la movida eventera en el showbussines local.
Pero, ¿quiénes son las figuras más solicitadas por las marcas? Según los expertos en relaciones públicas, eso varía según el producto que “sponsoree” el evento. Pero para asegurarse un espacio en las revistas, un evento no falla si llama la atención de la prensa. Es decir, si tiene a alguno de los 3 “Valientes”, como Gonzalo Heredia y Mariano Martínez, al codiciado Rodrigo Guirao Díaz, a Mike Amigorena o a alguna figurita difícil, como lo es Juanita Viale o Carla Peterson, que pocas veces acceden a las múltiples invitaciones y llamados telefónicos de las agencias de prensa y comunicación. El que nunca dice que sí es Luciano Castro, aunque se le ofrezca 15.000 pesos por acto de presencia y un par de poses para las cámaras. Un famoso RRPP, que decidió mantenerse en el anonimato, declaró que “las figuritas pueden llegar a cobrar 5.000 pesos por ir a un boliche, dependiendo si es en el interior o en Buenos Aires. Los que ya son un poco más famosos o convocan más medios pueden llegar a los 10 mil o 15 mil pesos, depende lo que tengan que hacer”.
Según un conocido de Pamela David, la vedette llegó a cobrar 5.000 pesos por ir a un boliche del interior por sólo 20 minutos. En su época de mayor exposición “eventera”, la morocha llegó a ganar por mes 40.000 pesos sólo por sus mini presentaciones.
“Chechu” Bonelli, modelo, conductora y conocida eventera, tiene un piso de 1.500 pesos sólo por acto de presencia. Pero conductoras con trayectoria como Mariana Fabbiani, Karina Mazzocco, Ernestina Pais o Andrea Frigerio no sólo van a eventos a poner sus lindos rostros para las cámaras. Ellas son las más requeridas para realizar las tareas de conducción de fiestas empresariales privadas. Y su cachet por ello no baja de los 20.000 pesos. Entre los hombres, los más pedidos son el humorista Sebastián Wainraich y Roberto Pettinato, el conductor más caro.
Diego Feldberg, el director de Dafting Group, una empresa de organización de eventos empresariales, explicó por qué algunas marcas invierten en una cara famosa: “Los llaman por popularidad y por el golpe de efecto que da un personaje de estas características, dependiendo de lo que la empresa quiera lograr con sus empleados. Si la idea es conducir un evento, en general se busca al conductor más carismático, con manejo del público. Dependiendo de la vigencia, estos personajes pueden pedir un cachet que va desde los 5 mil hasta los 20 mil pesos”.
Según Feldberg, convocar a una celebrity puede traer consecuencias aspiracionales. “A veces se llaman a deportistas exitosos, chicos que cruzaron los Andes, automovilistas y futbolistas. Quien lo hizo mucho tiempo fue Carlos Bianchi”, reveló el experto. El manager de Boca pidió, hace pocos días, 50 mil pesos para disertar en una conferencia de couching en Rosario.
El negocio puede llegar a mover millones. Y cada vez más estrellas y estrellitas ingresan en este simple pero redondo kiosquito. Ése donde la imagen es todo. Y la sed de fama, también.
Fuente El Argentino