Era el otoño europeo del 2002 y Roxette disfrutaba del éxito mundial. Canciones como “The Look”, “Joyride” o “It Must Have Been Love” formaban parte del cancionero popular.
Pero una mala noticia sacudió al grupo: Marie Fredriksson estaba mal, ya que los médicos le diagnosticaron un tumor cerebral, quedó sin habla y fue operada.
Desde ese mismo momento se supo que el camino de regreso a los escenarios iba a ser muy largo.
Pasaron siete años y llegó el esperado anuncio: fue hace algunas semanas atrás, cuando el dúo comunicó oficialmente la vuelta a los escenarios. Y este hecho sucedió anoche, en la Suecia natal.
El “Circus” de Estocolmo estuvo repleto para disfrutar de una de las bandas pop más importantes de los últimos años.
Cuentan que la cantante comenzó a hacer pequeñas grabaciones sola en el estudio de su casa y de vez en cuando volvió a participar en shows. Cada vez se centró más en las artes plásticas y en 2005 expuso dibujos a carbonilla por primera vez.
Hubo algunos amagues de reunión y anoche se hizo realidad el concierto, prometiendo que se viene mucho más.
"Tocamos unas cinco canciones. Es lo que Marie puede soportar", afirmó Per, su compañero en Roxette.
Por lo pronto, la mayor alegría es que Marie dejó atrás su calvario.