Una quimera. Acaso, un despropósito. Esto era abrir un centro cultural hace tres años –y, para muchos, lo es también ahora-. Pero el teatro resiste.
Bien lo dice Celeste Guiñazú: “el teatro no ha muerto” y brota desde la cantidad de salas y teatros independientes que hay en Mendoza. Irrumpe, sabemos, mediado por esa gran cantidad de artistas que le dan vida.
A esas filas pertenecen Rubén Tapiz, Celeste Guiñazú, Jorge Alberto Díaz y Juan Ignacio Acuña, y todos aquellos que aportan su granito de arena en el Centro Cultural Trinidad Guevara, espacio que abrió sus puertas en 2006 y que materializó, lo que por entonces parecía una utopía.
Escena de "El Monte Calvo".
Hoy y mañana, el elenco refresca la escena local con dos propuestas una pieza breve del colombiano Jairo Aníbal Niño El Monte Calvo, con dirección de Celeste Guiñazú, y la deliciosa Jardín de Pulpos, de Arístides Vargas, una vez más bajo las directrices de Rubén Tapiz.
La reseña de la obra corta que sale a la luz hoy, adelanta: “Dos mendigos esperan. Tienen hambre y frío. Sebastián, veterano de la guerra de Corea vive a cada momento los honores de la guerra. Canuto, un mendigo, ha tenido también su guerra: la de la calle. La llegada del ‘coronel’ dará un giro definitivo a la historia”.
La pieza de Arístides, en tanto, desde su exquisita poética “hace un llamado a rescatar la memoria histórica: José anda errante buscando sus recuerdos, tratando de encontrar respuestas, y con la ayuda de Antonia, intentará recuperarla a través de un viaje onírico”.
Más allá de sus divergencias estéticas, ambas emergieron de la pluma de escritores latinoamericanos y se enraízan en la historia de la Argentina. Sobre estas similitudes y diferencias habla la directora y actriz, Celeste Guiñazú en esta entrevista.
- Jardín de Pulpos estuvo en cartel hasta hace poco, ¿por qué decidieron reponerla y actuarla?
- Es una obra bastante interesante porque habla de la memoria y para el momento que estamos viviendo –en el que ésta falta- es fuerte. La montamos con los alumnos de los talleres de teatro de adultos, quienes después armaron un grupo vocacional. Luego, releyéndola, nos pusimos a pensar qué pasaba si reducíamos al máximo los personajes, tratando, al mismo tiempo, de rever el peso y la significación de cada uno de ellos dentro de la historia.
- Y decidieron remontarla…
- Sí, y con una puesta totalmente diferente a la anterior. Es una propuesta mucho más directa.
- ¿En qué sentido?
- Como somos tres actores, los personajes son mucho más concretos. En esta puesta es mucho más notorio el paralelismo que existe entre José -quien ha perdido la memoria y no reconoce la importancia de las cosas en funcionar de no recordar- y lo que sucede con un país cuando uno no lo reconoce como propio ni le da el peso al valor que tiene. También el aspecto onírico está más exacerbado desde la estética y los colores, y desde la construcción de los personajes que son bastantes particulares.
- ¿Cuándo tiempo les llevó materializar estas decisiones escénicas?
- Como la montamos el año pasado, ya teníamos una lectura muy profunda de la obra. En enero empezamos una relectura y a pensar cómo podíamos hacerla. El proceso concreto de ensayos comenzó en el mes de febrero. Teóricamente nos llevó más tiempo de lo que pensábamos, íbamos a estrenar el mes pasado… por eso se nos juntaron dos estrenos.
- El Monte Calvo es el otro estreno, ¿qué les cautivó de la pieza para llevarla a escena?
- Es una maravilla. La descubrimos a través de Jorge Alberto Díaz, nuestro compañero colombiano y que incluso conoce al autor porque fue profesor suyo. El año pasado usamos autores latinoamericanos dentro del ciclo temático de teatro leído y ahí nos encontramos con el texto. A fin de año, cuando hicimos la planificación anual decidimos montarla pero empezamos en febrero.
Juan Acuña, Jorge Alberto Díaz y Rubén Tapiz, los actores que dan vida a "El Monte Calvo".
- ¿Qué historia cuenta?
- En la obra hay tres personajes, víctimas de distintas guerras: dos ex combatientes de la guerra de Corea y un mendigo. Cuando la leímos hicimos un paralelismo con los veteranos de Malvinas. Es una pieza corta, de apenas 50 minutos, pero es contundente ideológicamente. Te pone en discusión permanente, no cierra ninguna respuesta.
- Esta pieza la dirigís vos y la otra, Rubén ¿eso es habitual?
- En general, el que dirige es Rubén y yo la que actúo pero también depende de los proyectos.
- Particularmente en estos, ¿cómo resultó este intercambio de roles?
- Soy actriz y por eso me gusta dirigir actores; Rubén, en cambio, es puestista, trabaja más la imagen, las luces y los climas. En El Monte… principalmente el trabajo está centrado en la actuación porque es una obra de tesis, la puesta es bastante simple. No es el caso de Jardín… en donde hay una más elaborada.
- Pero las dos tienen un gran contenido y esta es una línea que sigue de la mayoría de las obras que se exhiben en la sala. ¿Cuál es el costo de esta postura artística?
- Creemos que la gente necesita movilizarse y lo hemos comprobado. Si tengo que hablar en números de funciones, lo que más mueve es el teatro para niños; del 100% de nuestro público, el %50 son chicos. De todas maneras, la zona en la que estamos funciona muy bien, tiene mucha demanda artística. Creo que el teatro no se murió, como todas las artes, el ser humano lo necesita.
Fichas técnicas:
"El Monte Calvo", de Jairo Aníbal Niño
ESTRENO: Viernes 24 de abril – 21.00 y 22.30
Actúan: Rubén Tapiz (Sebastián), Jorge Alberto Díaz (Canuto) y Juan Ignacio Acuña (Coronel)
Edición musical: Luis Guiñazú Fader
Fotografía: Luis Guiñazú Fader
Maquillaje y posticería: Marcos Suárez
Dirección general y puesta en escena: Celeste Guiñazú
Producción ejecutiva: Isabel Salinas
"Jardín de Pulpos", de Arístides Vargas
ESTRENO: Sábado 25 de abril – 22.00
Actúan: Juan Ignacio Acuña, Celeste Guiñazú, Rubén Tapiz
Escenografía: Rubén Tapiz
Fotografía: Luis Guiñazú Fader
Maquillaje y posticería: Marcos Suárez
Edición musical: Luis Guiñazú Fader
Dirección general y puesta en escena: Rubén Tapiz
Producción General: G.T.T.G.
Centro Cultural Trinidad Guevara - Juan B Justo 58, Bº Bombal, Godoy Cruz.