El excéntrico músico estadounidense Michael Jackson pidió vivir cerca de unas "cuevas
embrujadas", supuestamente habitadas por fantasmas, en ocasión de su larga serie de recitales de despedida en Gran Bretaña.
El "rey del Pop", de 50 años, pagó 1,4 millones de dólares para alquilar una mansión de campo muy cerca de un canal de túneles "embrujados" de 35 kilómetros de largo, informó la agencia
Ansa.
La propiedad está muy cerca de las cuevas Chislehurst, en Bromley, en el sudeste de Londres, muy populares entre turistas y locales, quienes afirman haber visto brujas y fantasmas en los
túneles, excavados por sajones, druidas y romanos.
Jackson iniciará su serie de 50 recitales de despedida el próximo 8 de julio en el estadio 02 Arena, que se extenderán hasta febrero del próximo año.
La prensa británica informó que la exclusiva propiedad donde se hospedará el músico contará con un sofisticado sistema de seguridad, con cámaras de circuito cerrado, alarmas y guardias
armados, más aptos para espantar curiosos que a fantasmas e íncubos.