Ayer se cumplió la tercera y última noche de Americanto. El Parque San Martín se vio repleto de familias, y sobre todo jóvenes, que celebraron el paso de los músicos que se dieron cita en el ciclo música popular latinoamericana.
Los Bichos, Ini Severino, Amauta, Mujeres Mendocinas (Analía Garcetti, Mariana Matta, Alejandra Bermejillo y Vanina Fernández), el proyecto San Luca (Raúl Carnota, el rosarino Franco Luciani en armónica y Facundo Guevara, de Mendoza, en percusión), Rubén Segovia, Markama, el jujeño Tomás Lipán, Inti Illimani y Pedro Aznar dejaron su trazo en la denominada fecha de los “Pueblos de los Andes”.
En resumidas cuentas, la jornada resultó intensa e inolvidable. El predio cobró vida con el paso de todos estos artistas, llenándose de matices y sonoridades diversas.
El proyecto que lidera Carnota –con algunos inconvenientes de sonido que luego se resolvieron y con el acecho de un viento que luego apagó su voz de arena- deleitó con la versión instrumental de “Sur”; la tonada “Elegía del zonda”, de e interpretada por Jorge Marziali; “Ña Poli”, de Carnota y Parodi y “La de los angelitos”, entre otras.
Markama despuntó, con el talento musical que lo caracteriza, canciones del disco "Danzas argentinas" y otros clásicos de su amplia vida discográfica, un repertorio que el público devolvió con efusivos aplausos.
A su turno, Tomás Lipán -el cantante aimara y que por años acompañó a Jaime Torres- hizo temblar la tierra. Principalmente, cuando entonó los carnavalitos “Carnavalito quebrade” y "El Humahuaqueño" y la mitad del auditorio se paró para bailarlo.
Rubén Segovia compartió "La jardinera", de Violeta Parra; "El Chiquitito" y "Sin tanto volver"; mientras que Inti Illimani deslumbró con joropos, cumbias colombianas y canciones de folclore andino.
El grupo chileno regó sobre la pachamama temas como "Un son para Portinarí", "Danza mediterránea", el coreadísimo "Samba landó" y "Montilla", entre otros. ¿La recompensa?, la ovación de los presentes.
Cerca de las 3.30 de la madrugada, el ingreso de Pedro Aznar marcó el comienzo del final. El multiinstrumentista llenó con los versos de "Quebrado", su último disco doble, el cierre de Americanto -que, vale destacar, fue el más concurrido de las tres noches-.
Aznar brindó un show potente de una hora y media en el que sonaron "Alcira y la torre", "Nocturno suburbano", "Décimas", "Deja la vida volar", "Zamba del carnaval", "Si me das tu amor", "A primera vista", "Clarosocuro", "Luna de luto" y el infaltable "Tu amor", cuya autoría comparte con Charly García.
Las versiones de "¿No es un pena?", de Georges Harrison; "Sólo Dios sabe" (Beach Boys) y "Jealous Gay", de John Lennon engrosaron una lista que terminó con dos bises: "La carne" y "Fragilidad".
Un ciclo con más aciertos que contras
Como dijimos desde un principio: al Americanto le sientan bien las dos décadas y media. Esto quedó comprobado, también ya lo dijimos, en la calidad de los artistas que pasaron por el escenario Armando Tejada Gómez -figuras como Cecilia Todd, Ibrahim Ferrer, Falta y Resto e Inti Illimani no visitan la provincia a menudo- y en el soporte técnico que tuvo el ciclo (puesta, iluminación y sonido).
Pero también, y he aquí un factor imprescindible, se reflejó en el entusiasmo del numeroso público ávido de música popular que, desde el 24 al 26 de febrero, disfrutó de la seguidilla de presentaciones.
Sí, definitivamente tuvo aciertos pero hay un punto que podría repensarse: el horario en el que subieron los artistas que cerraron cada una de las tres noches.
Tanto Teresa Parodi, como la murga uruguaya Falta y Resto, y Pedro Aznar comenzaron a tocar después de las 3 de la mañana. Por entonces sólo quedaba en el predio, el 10% del total de espectadores -cifra agraciada, por cierto, pero insignificante para el caso-.
Considerando que se trata de un ciclo gratuito y al aire libre, este detalle no es menor. Si se reacomodaran los horarios –empezando antes-; se redujera la grilla –tocaron cerca de 9 agrupaciones por noche- o se extendiera un día más, el Americanto podría haber cerrado cada jornada con un auditorio masivo.
Por un lado, y principalmente, porque los espectáculos sobradamente lo valían -de ello puede dar crédito la gente que los presenció-; y por otro, porque así cobraría más fuerza el sentido del festival, que es el de hacer llegar la música de los pueblos latinomericanos a la mayor cantidad de personas posible.
Americanto 2009: balance con saldo a favor
Anoche, Americanto cerró su 25º edición. Durante tres noches cerca de 250 artistas –referentes del folclore local y latinoamericano- desplegaron talento sobre el escenario Armando Tejada Gómez, en el Parque San Martín. Miles de mendocinos disfrutaron del encuentro pero sólo cientos de los números finales. Este fue su único punto flojo.