Gerardo Sofovich se separó de su esposa Sofía

Se conocían desde hace mucho tiempo, incluso convivieron durante ocho años. Sin embargo, el matrimonio sólo duró 9 meses. "La amé, entiendo que me amó, pero no daba para más", confesó El Padrino. "No hubo buenos términos", agregó.

Foto: NA
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Hace 16 años que se conocen y más de ocho años que están en pareja. Y hace menos de nueve meses, caminaron hacia el altar y pusieron la firma en el registro civil. Pero, contra todo pronóstico romántico, y como esperaban casi todos, el matrimonio entre Gerardo Sofovich y su ex secretaria, Sofía Oleksak, está terminado.

Desde que formalizaron su unión, la relación nunca fue la misma. De hecho, el mismo Sofovich se encargó de decirle a Vivina Canosa que “una mujer fue Sofía Oleksak y otra mujer Sofía de Sofovich”.

El protagonista, creador y productor de Gracias a la Villa explicó que desde que se casaron “el amor se fue resquebrajando. Para evitar situaciones peores decidí separarme. Así como fue la tapa del casamiento del año, será la del divorcio del año”.

Sofía, por su parte, se sentía muy abandonada en Villa Carlos Paz, donde su marido se la pasa de reunión en reunión, ensayado y comiendo con los integrantes del elenco de la revista. De hecho, antes de que el Ruso tomara la decisión, Oleksak le habría dicho que si no se ocupaba un poco más de ella se iría sola a Punta del Este.

Pero más allá de las razones –que quedarán entre ellos–, Sofovich confesó que “la separación a esta altura de mi vida es igual que a los 30 o a los 60. Siempre es un desgarro, así lo tomo, no soy inmune a los sentimientos. Pero la decisión que tomé fue una convicción”.

Totalmente seguro de su decisión, el ex jurado de Bailando por un sueño explicó que “no se puede hablar de ruptura en buenos términos. No hubo buenos términos. El viernes le dije que se volviera, y se llevase sus cosas”.

Desconcertado. “Cuando decidí casarme no imaginé estas consecuencias. Estoy contenido por mí mismo, a pesar del afecto que recibo”, sentenció Gerardo. Agregó, en tono jocoso, “para qué me casé?”, y recordó las palabras de uno de sus amigos: “Para qué te casás si están tan bien”. “No puedo entender qué le pasó porque soy el marido, no el psicólogo. Habíamos perdido la capacidad de diálogo”, confesó súper dolido el creador del corte de la manzana.

Por el camino de la recuperación. Más allá del dolor que está sintiendo en estos momentos Gerardo, dejó entrever que logrará salir adelante después de la separación.

De hecho, contó cuál es su herramienta, “el cariño de la gente aplaudiendo de pie ayuda a superar el duelo”.

Fuente El Argentino