Segunda de cinco hermanos, Griselda se crió en el barrio porteño Villa Luro, sin grandes comodidades, con el sueldo de dos padres maestros, Norberto —también escribe y tiene publicados varios libros—, e Ida Siciliani, quienes ejercen la profesión desde los 17 años.
En la escuela que dirige su padre, desde luego, no faltan los delivery de fotos y autógrafos de la intérprete.
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