"Charly necesitaba pegarse un palo. A mí me pasó para dejar el alcohol”. Nito Mestre (57) dice que ve muy bien a García, la otra mitad de Sui Generis. Pasaron más de 3 décadas de los años gloriosos del dúo y ellos pasaron muchas cosas, cada uno por su lado. Mientras Charly sigue adelante con su gira de regreso, Nito volvió a hacer un disco después de 5 años. Un álbum doble con una propuesta diferente: “Flores en Nashville”, un CD que grabó en esa ciudad estadounidense con 4 canciones nuevas; y “Nito sinfónico”, un DVD junto a la Orquesta Sinfónica de San Juan y su Coro Universitario con 13 clásicos de su carrera. En charla con Cristian H. Savio, de Newsweek, el músico se mostró obsesivo con su trabajo y desanimado con la actualidad del rock nacional. Y aseguró que la Argentina “está cada vez más chiflada”. Extractos:
- ¿Dónde nota que estamos más chiflados?
- ¿Cuándo no estuvo chiflada la Argentina? Es extremadamente latina, y los latinos tenemos eso de desorden social, de desbole. Por trabajo, paso temporadas en Miami, que es como la ciudad latina que está más cerca del resto de EE. UU., donde funciona todo pero a veces falla. Porque el latino necesita que a veces falle. Si está todo perfectito a mí no me gusta. Pero eso sí: soy extremadamente puntual. Por crianza, porque mi mamá era danesa y me inculcó la puntualidad. Pero a la vez cuando fuimos con Charly al Dámaso Centeno, ese colegio militar, luchamos contra la estructura. Entonces me queda cierta parte de rebeldía y también eso de que las cosas funcionen.
- ¿Y con la música también es así?
- Cuando compongo es un desorden controlado. Cuando le meto mucho teclado, guitarra, esto, lo otro, después empiezo a limpiar. Pienso en cuando lo escuche dentro de tres meses: si algo va sobrar, entonces lo saco. Tiendo a la limpieza, a que la cosa quede equilibrada. Cuando algo me suena equilibrado en la vida, me agrada.
- ¿Cómo hace para calcular si algo le va a gustar dentro de tres o cuatro años?
- Me fijo en lo que esté a un nivel de calidad con lo que hice antes. Como hacían los Beatles: grababan una cosa y la escuchaban a los 15 días. Si algo te gusta es factible que les guste a los demás. Pero fundamentalmente me tiene que gustar a mí, porque tengo que convivir con ese tema, tocarlo en vivo. Si le gusta a la gente y a vos no, fuiste, porque lo tenés que tocar “de prepo”.
- ¿Con “Flores en Nashville” fue así?
- Este disco es sencillo en el sentido que tuvo una maduración natural. Pero hubo mucho trabajo. “Flores en el mar” es un tema muy emotivo para mí, está dedicado a mi vieja, y quise meter violín en honor a mi viejo, que era violinista. Escuché la primera mezcla y era bárbaro. Lo escuché diez días después y no. Entonces le escribí al técnico diciendo: “Sacale un poco de acá y de allá”. Si no, quedaba mucho violín. Los temas los grabo, los escucho enseguida, los dejo descansar unos días y vuelvo. En el caso de Nashville no podía volver allá. El aro de la batería de “My Dear” lo hice cambiar tres veces. Y todo por e-mail, por el que es más difícil hacerse entender. No es que tengo un problema de maniático con eso. O sí.
- Veo que explota la comunicación digital.
- Me fascina. Un día vino a visitarnos al estudio Bob Moore, el bajista de Elvis Presley. Yo estaba con mi computadora, llamé a mi mujer por Skype con la camarita, estábamos escuchando “My Dear” y le dije: “Pam, estoy aquí con el bajista de Elvis escuchando el tema que te dediqué a vos”. Giré la cámara y le dije a Bob: “Salude a mi mujer”. El tipo, que tiene 77 años, no entendía nada, y eso que tiene una casa de computación.
- En épocas en que no había Internet no podía darse estos lujos.
- Bueno, pero no me iba a grabar a Nashville. Linda excusa, pero cara.
- ¿Y por qué fue?
- En “My Dear” yo quería alguien que tocara pedal steel guitar y acá no lo toca nadie de la manera como yo me imaginaba a Jerry García en Grateful Dead o como lo tocaba en “Teach Your Children” con Crosby, Stills, Nash & Young. Que es una forma muy suelta. Allá encontrás de sobra. Y para “Flores en el mar” necesitaba un violinista folk, así que fuimos a la cuna del folk. Y la tercera excusa es que tenía ganas de ir.
- ¿Cómo ve a Charly en esta nueva etapa?
- Súper bien. Muy enfocado. Creo que necesitaba pegarse un “palo”, como es obvio. Yo me tuve que pegar un palo para dejar el alcohol. Si no te pegás un palo es jodido. Me alegro de que se lo haya pegado.
- ¿Cómo ve la actualidad del rock nacional?
- Bajísimo, en términos generales. De lo que se escucha, lo popular, la música de cancha. Bajamos la calidad enormemente. ¿Cuántos cantantes nuevos hay que sean cantantes, no que berreen en el escenario?
- ¿Y por qué pasó esto?
- Bajó todo el nivel. ¡Hasta el nivel de la droga bajó! Se tienen que molestar en mejorar un poco la calidad general, que sea agradable. Las letras defendiendo el paco, el “choreo”, me parecen de terror. Cuando vi a Pity Álvarez con Fito Páez dije: “No. ¿Qué necesidad? ¿Para qué, Fito?”. Pero bueno. Hasta el nivel de la TV bajó. Ya no se puede ver ni los noticieros.
Nito Mestre: "Charly necesitaba darse un palo"
Después de mucho tiempo, el coequiper en Sui Generis del ídolo recuperado, habló de todo en una entrevista que publicó esta semana la revista Newsweek. En la entrevista no se privó de hablar de su amigo.