Su suave voz –de tonalidad y timbre propios de una niña– anuncia su llegada.
Apenas unas milésimas de segundo después, sorprende avanzando desde esa imponente figura de bomba latina que la convirtió en uno de los blancos favoritos de las producciones más sexy.
La primera impresión es que hay algo en Silvina Luna (29) que no combina.
Así comienza la nota de esta semana de revista Gente, que podés leer haciendo clik acá.