Tres años. Quince músicos. Dos funciones. Cerca de mil personas. Con el trompetista Hubo Lobo al frente, Dancing Mood volvió a Mendoza y desparramó sus vientos festivos en cada uno de los rincones del Teatro Selectro, en los intensos shows que brindó a las 19 y a las 22.
Desde el mismo escenario que había pisado en 2006, la big band regaló sus pegadizos ritmos en el Cuyo Reggae de Luxe y su público -que los esperaba desde entonces- agradeció una y otra vez en celebración el anhelado reencuentro.
Dancing Mood volvió al Teatro Selectro, luego de tres años de ausencia en un escenario local.
Los encargados de comenzar este ritual fueron las agrupaciones vernáculas Volantines (primero) y Tu Kalavera (más tarde), que apuraron sonidos reggae, roots, ska y ritmos latinos en el epílogo de las dos fiestas que allí se sucedieron.
En la segunda función, Tu Kalavera mostró su crecimiento musical acompañados de un sonido impecable y una interesantísima puesta lumínica pergeñada por Ale “Marroc” Morales); y la voz de la banda, Ale Kalavera, le imprimió su conocido timbre a temas como Antes de morir, Basura, Por fumar –sin duda, uno de sus greatest hits-, Los Perros, María Buena, Fuego, El Sol y Reggae bomba (en el bis).
En la previa, Tu Kalavera encendió el clima festivo del teatro.
Mientras tanto, desde atrás, cerca de la puerta, Hugo Lobo –con Miles Dives en el pecho negro de su remera- observaba sonriente la iniciativa, sabiendo que un poco después el que estaría en el centro de todas las miradas sería él.
Y así fue. Dancing Mood irrumpió en escena apenas estrenada la madrugada, para desplegar su arsenal melódico durante dos horas. En este sentido, la selección fue tan improvisada como acertada: “nunca tenemos lista de temas”, deslizó el trompetista minutos antes de sorprender con joyitas como Skafrica, Confucius, On the sunny side of the street -tema que da el nombre al último disco-, Take five, The chicken, Latin goes ska, Delightfull, Police woman y Occupation.
Hugo Lobo.
En cada una de estos obsequios instrumentales estuvo siempre presente el adn de la banda, ese que les permite reversionar sus propios temas con exquisitas improvisaciones al estilo jazzero, y que, al mismo tiempo, les posibilita lucirse a cada uno de los músicos que integran la trouppe. Sí, Lobo está al frente, pero también sus 14 compañeros de ruta.
Prueba de ello, por sólo citar algunos momentos, fueron las felices intervenciones de la flauta traversa de Pablo, el solo imbatible de Santiago de Francisco (saxo tenor), los acordes con aires a Santana que deslizó con la guitarra Sam, la filosa armónica de Ezequiel "Peri" Rodríguez o la seguidilla de greatest hits nacionales e internacionales (de LFC, Charly García, Los Redondos, Erasure, etc) que Lobo dibujó con su trompeta.
Dancing más
Cuando partió desde Buenos a Aires hacia suelo cuyano, el Dancing móvil -el micro de gira que traslada por las rutas del país a la orquesta- trajo desde Buenos Aires a un integrante más: Petty, de Riddim, quien a mitad del espectáculo disparó su voz en únicas canciones que brotaron con versos.
Micrófono en mano, Petty impuso en la noche el sello reggae con Suzie Wong, de Jacob Miller (y en su homenaje), Enjoy yourself (de Prince Buster), You are the one (Winston Francis) y Chatti, Chatti (de Toots & The Maytals), ganándose los aplausos del público.
Horas después, subiría al micro junto a los anfitriones del viaje para regresar presuroso, a la gran urbe (allí lo esperaba un recital en Mar del Plata).