Buenos Aires. La pretensión era no caer en la obviedad. Evitar lo que está a la vista para bucear en otros mares menos poblados. Intentar descubrir qué contenía el bonito envase y con algo de viento a favor acercarse a una confidencia o revelación que permitiera sentirse satisfecho con el trabajo. Pero desde un principio Eugenia Tobal puso las cosas difíciles. “Hagamos como que recién me levanto de dormir”, bromeó ella y la musculosa blanca, el pelo revuelto y los chichoneos con el almohadón fueron demasiado para cualquier intención original.
- ¿Le sale natural ser sexy?
- Ahora de más grande me está divirtiendo más. Cuando era más “chiquita” tenía más prurito, pese a que nunca tuve problemas con el cuerpo. Pero pasé los treinta y empecé a entender de qué se trataba todo esto.
- ¿Y de qué se trata todo esto?
- Hay que aceptar que es un juego. Ahora estamos jugando a la foto sexy, a salir en la revista, a aprovechar el momento. Pero siempre sabiendo que hoy estás y mañana no.
- ¿Cuánto la ayudó la belleza?
- Supongo que algo habrá servido, pero nunca lo aproveché. Siempre fui reservada, me tapé bastante. A lo mejor si me hubiese destapado de más chica hubiese logrado cosas más rápido. De haberme animado a hacer fotos más osadas quizás hubiesen pasado otras cosas, no lo sé, igual no me arrepiento.
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Fuente: 24Con
Eugenia Tobal: "Estoy mucho mejor que a los 20"
A los 33, la actriz dice que todavía no se le "cayó nada" y habla de sus ganas de ser mamá. La recurrencia de las escenas lésbicas en su carrera y un deseo: "Quiero hacer la versión argentina de Kill Bill".