Atrás quedaron las partidas y los cambios. Era hora de mostrarse de nuevo en sociedad y el cuarteto eligió el coqueto auditorio ATH para hacer efectiva esa presentación. Entonces, ante un público fiel -unas 150 personas- la banda descargó todo su arsenal de canciones y sonidos, esos que lo han posicionado de la mejor manera a nivel nacional.
Canario Vilariño (voz y guitarra), Yoyo Sevilla (guitarra y coros), Chaco García (batería) y Matías Serrano (bajo) presentaron un concierto impecable, cuidando todos los detalles tanto de sonido como de luces pero sabiendo que el fuerte del grupo es ese rock fuerte e insistidor que termina cautivando a cualquier platea. Por eso, además de la aguijoneantes guitarras aparecieron las secuencias de teclados y samplers para dar un colchón ideal y que por sobre ese clima destelle a pura fuerza la batería del gran Chaco, con la base justa del nuevo integrante, Matías Serrano.
Fue una hora y media de buen rock, con canciones conocidas y un estreno, pero lo suficiente como para ir a dormir con una sonrisa.
Así empezó: