Miles Davis hubiera querido grabar un disco con sonido hip-hop

"Tenía la idea de colaborar con algunos músicos de hip-hop, pero al final no pudo ser", aseguró desde Nueva York esta mañana Erin Davis, hijo del músico.

Miles Davis.
Miles Davis.

Nueva York. El legendario trompetista Miles Davis, uno de los grandes del jazz y cuya obra maestra "Kind of blue" celebra en 2009 medio siglo como el disco de jazz más vendido de la historia, hubiera querido grabar un álbum con sonidos hip-hop.

"Tenía la idea de colaborar con algunos músicos de hip-hop, pero al final no pudo ser", aseguró hoy Erin Davis, hijo del músico, en una entrevista con la agencia de noticias Efe en Nueva York, donde participa en varios actos conmemorativos del 50 aniversario de la publicación del que define como "un título fundamental para la historia de la música".

Ese sonido urbano, nacido en las calles de Nueva York donde Miles (1926-1991) se hizo una estrella, era uno de los pocos con los que no coqueteó un músico que, según su hijo, amaba "todos los tipos de música, vinieran de donde vinieran" y que cruzó las líneas que separan los géneros musicales "con toda naturalidad".

En los últimos años de su vida, "cuando estaba de gira y dividía su vida entre California y Nueva York, le interesó mucho el hip-hop y se puso en contacto con algunos artistas", explicó a Efe por su parte el músico Vince Wilburn, sobrino de Davis y quien trabajó mano a mano con el conocido trompetista hasta su muerte.

"Le encantaba colaborar con mucha gente y ahora mismo podría estar grabando desde con el rapero Kanye West, hasta con bandas como Radiohead, Air o U2", añadió Wilburn, quien recordó que, si su tío veía algún grupo por televisión que le gustaba, "simplemente le pedía a su representante que lo encontrara para trabajar juntos".

Erin Davis, productor musical y compositor de bandas sonoras, y Vince Wilburn, músico profesional, participan esta semana en Nueva York en la celebración de las cinco décadas de "Kind of blue", que culmina con el lanzamiento de una caja de coleccionista que incluye los 52 álbumes que grabó Miles Davis para el sello Columbia.

Desde que se publicó en 1959, "Kind of blue" se mantiene inalterable como el disco de jazz más vendido de todos los tiempos, ya que, según aseguró con orgullo Erin, ha conseguido vender "la friolera de 80.000 discos por año en las últimas cinco décadas".

"Ese disco cambió la concepción del jazz y tiene algo que lo hace único, y es que ha conseguido atraer a todo tipo de amantes de la música de todas partes del mundo", explicó el hijo de Davis sobre el disco que marcó el nacimiento del llamado "cool jazz" y que fue grabado en apenas diez horas.

De ese disco, elaborado en dos sesiones de cinco horas cada una en el entonces recién inaugurado estudio de Columbia en la Calle 30 de Nueva York, salieron auténticos clásicos como "So what", "Freddie Freeloader", "Blue in Green", "All Blues" y "Flamenco Sketches".

"Es un disco eterno. Cada vez que se escucha 'Kind of blue', se capta algo diferente. Mi padre nunca se propuso crear una obra de referencia, sino un disco diferente", explicó Erin sobre un álbum que reunió a John Coltrane, Paul Chambers, Julian "Cannonball" Adderley, Jimmy Cobb y Bill Evans, el único blanco de la banda.

Para Wilburn, quien recuerda a su tío como una persona "con mucho humor y perfeccionista" y quien define la experiencia de tocar con él como algo "espiritual", nadie ha logrado llegar "tan lejos en la música" como Miles Davis, porque "a poca gente le gusta arriesgar".

"Hay visionarios como él, pero nadie ha conseguido cambiar el curso de la música en cuatro o cinco décadas diferentes. Nadie se imaginaba que una trompeta pudiera conseguir tanto", añadió el sobrino del genial músico, que un día "se dejaba seducir por la música india, el flamenco español o le daba por incluir un piano eléctrico en sus grabaciones".

"Nunca había un guión. Su improvisación lo hacía único", afirmó Wilburn, quien reconoció que Miles Davis le enseñó a acercarse a la música "sin temer a nada y arriesgarse por marcar la diferencia".

Este año también se cumplen cincuenta años desde que Miles Davis grabara "Sketches of Spain", en el que, junto al canadiense Gil Evans se atrevió a fusionar el jazz con el folclore español e incluyó fragmentos de "Concierto de Aranjuez" de Joaquín Rodrigo, así de "El amor brujo" de Manuel de Falla.

Ese disco le valió su primer premio Grammy de la música, el galardón más importante en la industria estadounidense que volvería a conseguir en nueve ocasiones más, incluido uno en 1990 por toda su carrera.

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