Un público incondicional que ocupó en su totalidad las 900 butacas del Tronador dio un marco espectacular a la presentación que Gieco tituló “Por partida triple”.
Los espectadores, de todas las edades, bailaron, cantaron, hicieron palmas y aplaudieron de pie reiteradamente a Gieco, que volvió a aprovechar cada estrofa, cada palabra y cada gesto para reforzar su mensaje por la libertad y la democracia y contra cualquier tipo de opresión.
“Quien golpea a una mujer no es ni más ni menos asesino que los represores de la dictadura”, dijo en un momento en el que homenajeó a las mujeres.
Con una pantalla gigante en el fondo del escenario, cada tema que interpretó Gieco tuvo su complemento visual con imágenes de figuras de la historia política y cultural de la región como Eva Perón, Ernesto “Che” Guevara, Salvador Allende, Atahualpa Yupanqui o Leda Valladares, entre otros, o de titulares de diarios que daban cuenta de los horrores generados por las dictaduras.
Otras imágenes, de los precursores del rock argentino entre los que se incluyó, dieron pie a Gieco para tocar además temas de Arco Iris, entre otros, o para que recordara el hito que significó su unión con Sui Generis y Raúl Porchetto en Por-Sui-Gieco.
Con uno de sus tantos himnos, "Solo le pido a Dios", el artista cerró el recital ante una platea enfervorizada que aplaudía de pie y cantaba como si el espectáculo recién comenzara.
En la segunda parte de la velada, Gieco presentó a algunas de los jóvenes que trabajan en su película “Mundo Alas”, como Sebastián, quien padece parálisis cerebral y que fue ovacionado cuando cantó a dúo con él; o Damián, que bailó “La Memoria” a pesar de estar postrado en una silla de ruedas.
Con su música y su poesía, y con su mensaje siempre solidario, Gieco volvió a emocionar a una platea que se retiró más que satisfecha de este “Por partida triple” ofrecida por una leyenda viviente de la música popular.