El Choque Urbano: una fábrica de sonidos

El grupo teatral-musical se presentó anoche en el Auditorio Bustelo y ofreció “La nave”, su más reciente espectáculo. El público los aplaudió de pie después de una hora de entrega total.

Mil personas disfrutaron de El Choque Urbano.
Mil personas disfrutaron de El Choque Urbano.

Los once integrantes de El Choque Urbano se presentaron sobre el escenario totalmente oscuro. Allí se ve un grupo de personas que se unen y se separan, que son aceptados, expulsados, que interactúan y se divierten. Y están unidos por una nave -planteada en un ambiente apocalíptico- que además de ser el lugar que les ofrece la morada física se transforma en el primer elemento de comunicación en el grupo.

Y en medio de todo ese panorama, aparece la música. Instrumentos de percusión improvisados en tachos, tubos de PVC y palos, que combinados de distintas maneras ofrecen una particular propuesta muy similar a la música electrónica. Y es allí donde reside lo mejor de este espectáculo.

A diferencia de sus anteriores presentaciones en nuestra provincia, esta vez se vio que El Choque Urbano está más adulto, más profesionalizado pero también esta obra es menos actoral que la anterior (“Fabricando sonidos”). Así, hay escasos juegos actorales que sirven más que nada como conectores entre canción y canción, porque ese es el fuerte del grupo. Y el público se contenta con eso. Es una entrega total de fuerza y destreza que termina haciendo vibrar los pechos.

El final llegó después de cincuenta minutos intensos, observados, disfrutados y llevados por el ritmo del pie.

El Choque Urbano pasó por Mendoza dando muestras que el grupo ha crecido y eso fue celebrado con una ovación de las mil personas que estuvieron presentes.