El padre de Britney sigue controlando los bienes

Jamie Spears, padre de la archifamosa estrella del pop mundial, mantendrá el control de los bienes financieros la cantante y seguirá a cargo de sus negocios hasta finales de año, según un nuevo fallo emitido ayer por un tribunal de Los Ángeles, que asegura que la Spears tiene que ser ayudada.

La cantante con el más pequeño de sus hijos durante una de las visitas permitidas por la justicia. Foto: Web
La cantante con el más pequeño de sus hijos durante una de las visitas permitidas por la justicia. Foto: Web

Debido a la crisis emocional que vivió a principios de este año y que la hizo perder el control de sus bienes, la princesa del pop debió ceder, por orden judicial, la custodia de estos a su padre.

La jueza del tribunal superior de Los Ángeles, Reva Goetz, emitió el fallo luego de una audiencia, a puerta cerrada, en la que se presentaron los abogados que representan a Spears.

"La señora Spears aceptó a regañadientes que se extendiera el plazo hasta el 31 de diciembre de este año”, dijo Goetz tras escuchar al abogado durante una audiencia de dos horas.

Desde el 1 de febrero pasado la jueza Reva Goetz ha extendido en dos oportunidades los poderes del padre, Jamie Spears, sobre su hija, en una medida común cuando un tribunal estima que un individuo mayor de edad no está capacitado de cuidarse por sí mismo.

La cantante fue hospitalizada en Los Ángeles el 31 de enero, a pedido de su psiquiatra, y salió el 6 de febrero. Esta decisión se produjo a menos de una semana de que Spears y su ex esposo, el bailarín Kevin Federline, cerraran el juicio por la custodia de sus dos hijos, quienes permanecerán con el padre, tras la ratificación de un acuerdo amistoso que realizó hoy un juez en Los Ángeles.

Con la firma del juez Scott Gordon se puso fin a una amarga disputa judicial que confrontó a la pareja por casi un año, confirmó una portavoz de la Corte Superior de Los Angeles.
 
Spears tiene derecho a visitar a sus hijos dos días por semana y a una estadía nocturna. Sus derechos de visita fueron severamente restringidos este año en el marco de problemas personales y temores sobre su salud mental.

Pero la estrella pop parece estar mejor y retomando el control de su vida tras pasar dos veces en enero por una unidad psiquiátrica en un hospital por su delicada situación emocional.