Durante una visita a Las Vegas -en donde fue reconocido como el Máximo Orgullo Hispano- el mexicano respondió a las acusaciones golpear a sus ex parejas en un entrevista, manifestando que no le importa lo que digan sobre él.
El cantante, que ostenta 29 discos de platino y 60 de oro, contestó a las críticas, según recoge hoy la revista "People" en español, diciendo: "Ustedes pueden decir lo que quieran de mí, yo sé que la vida me quiere mucho, no tengo que poner atención más que a lo que más me importa, más que a mi música".
Sobre las críticas de su primera esposa, quien manifestó que la golpeaba y no cumplía sexualmente, dijo que le daba "tristeza".
"Me da tristeza que pase eso, cuando se firmó el divorcio ella y yo nos comprometimos a que no íbamos a hablar nada el uno del otro y ahora yo no voy a hacer otra cosa más que cantar", expresó el cantante.
"Tanto una como la otra (Gabriela y Valeria Liberman) me quisieron mucho y eso es con lo que me quedé de ambas relaciones -añadió-. Si peleamos fue legal. En todos los matrimonios y noviazgos hay peleas, y hay que saber aguantarse y no decir nada, porque si uno estuvo enamorado no hay que decir nada, eso les doy de consejo a ellas".
Y agregó que le interesan "un reverendo cacahuate" los rumores que se suscitan respecto de sus dos relaciones.
Fuentes: dpa - El Universal - El Mañana.