Algunas prometen volver con los aires primaverales y otras, se retiran hasta nuevo aviso; pero las tres, antes de dejar flotando el eco de sus signos escénicos, dejarán la impronta de su última función sobre las tablas de los espacios que las cobijan.
Así, aquellos que aún no se han adentrado en las historias que se desprenden en “En el medio de la cebolla”, performance de la actriz Jorgelina Jenón; “Perdiendo el juicio”, última apuesta de la Murga La Buena Moza y “Hambruna”, propuesta del elenco que dirige Fabián Castellani, tendrán la oportunidad de hacerlo este fin de semana.
Pero veamos de qué van cada una de ellas.
La performance interpretada por Jenón –con cita para el viernes a las 22.30 en Agustín Álvarez 649 de Ciudad- discurre a través de la puesta en juego de tres personajes, “la tonta, la que se fue y la que quiere escapar” quienes, desnudando cada capa capa, deben llegar hasta “el medio de la cebolla”
La puesta no es sino la materialización de los conocimientos que la actriz adquirió en su viaje a Polonia. Allí, el año pasado tomó clases en el instituto de Jerzy Grotowski que luego plasmó en “En el medio…”. Con ella emprendió un nuevo viaje, circular y esta vez dentro de la escena local, que la llevó desde el primer espacio en la que la estrenó –su propia casa- hasta el teatro Argonautas y luego al espacio original, donde mañana se despide. Incluso integró junto a otras dos obras del elenco anfitrión, La Rueda de los Deseos, el último Festival Argonáutico de Teatro Internacional (FAT5).
Justamente, “Hambruna” –obra que podrá verse, por última vez, el sábado a las 21 en Argonautas- es una de las creaciones de este mismo elenco, una producción basada en "Un artista del hambre" de Franz Kafka y que cuenta con la participación de Guillermo Bragoni, Gabriela Psenda, Valeria Rivas, Daniela Moreno y la dirección de Fabián Castellani.
"Una compañía ambulante presenta un espectáculo muy particular, un hombre capaz de ayunar durante cuarenta días seguidos. Un espectáculo del hambre. Pero al tiempo, esta exhibición deja de tener concurrencia. El público se aleja hacia otras diversiones. El ayunador solitario va a parar a un circo, donde luego muere olvidado hasta por sus propios compañeros de trouppe. Pero no muere solo…y en sus sueños se revelan peligrosas profecías”, adelante la síntesis argumental de la última creación de La Rueda.
Al espectador le queda entonces develar, función mediante, los hilos que, concienzudamente elegidos por los actores y el director, entretejen la puesta.
"Perdiendo el juicio”, por otro lado, envía al público una postal musical que, abundante en humor y creatividad –dos elementos característicos de las letras que la componen-, retrata a la perfección los males actuales, los critica pero también guarda un mensaje esperanzador.
Vista bajo la mordaz lupa de los integrantes de La Buena Moza, la actualidad se torna un pintoresco relato que logra arrebatarnos carcajadas pero que también -y aquí reside la fuerza de la crítica social de la obra- nos invita a re-pensar nuestros paisajes cotidianos.
Los colores y las voces murgueras de este grupo mendocino independiente que cultiva el estilo uruguayo, se despiden este domingo a las 21.30, del que fuera su tablado durante dos meses, el salón Malbec de Tajamar y la cita, al igual que las anteriores, es impostergable para los amantes del género y el público general.