En un gracioso e ingenioso libro, los autores Viva Yael & P.M. Chen dedican sendas páginas a analizar los mejores, peores y más locos tatuajes de la historia. El libro se llama "No Regrets: The Best, Worst & Most #$%*ing Ridiculous Tattoos Ever" y allí, entre las curiosidades que se pueden encontrar se destacan los tatuajes de caras de famosos en los cuerpos de la gente.
Uno de los más graciosos locutores de televisión de noche en Estados Unidos, Connan O´Brien permanecerá, siempre sonriente, en el brazo de alguien.
Oprah ya forma parte de la historia cultural de Estados Unidos y como tal, tiene quién la homenajee. Es así que un fanático grabó su cara en su pierna.
Britney Spears alguna vez fue sinónimo de “reina”, “diosa” y “diva”, hoy es conocida por sus ataques de nervios y una dura batalla por la custodia de sus hijos. Por ello, un fanático, o no tan fanático, decidió retratar la cara de Spears cuando en el 2007 le pegó con un paraguas al auto de un papparazzi. La mejor parte es que en ese momento ella ya estaba pelada.
Los cómicos parecen ser los más elegidos por quienes quieren hacerse tatuajes, por ello, Will Ferrell –disfrazado como un elfo para su película del mismo nombre- es también una opción a la hora de elegir qué tatuarse.
Otro cómico elegido es Jack Black, con su mejor pose, el actor adorna la pierna de otra persona que optó por inmortalizar a quien lo hace reír.
ALF es un ícono mundial y como tal, también fue motivo de tatuajes.
El conductor Pee Wee Herman, quien protagonizaba una serie para niños muy exitosa y luego fiue el centro de un escándalo sexual en un cine de películas censuradas, es recordado con nostalgia por un fanático que colocó su rostro en su brazo.
El actor de la película de culto “Napoleon Dynamite” también figura en el libro y tiene su propio púlpito de homenaje en el cuerpo de otro apasionado de los tatuajes
excéntricos.
La leyenda del cine, Christopher Walker también tiene un lugar especial, aunque la imagen ha sido tatuada cuando el actor era mucho más joven.