Todo transcurre en el corazón de la Alameda. Allí, seis micrófonos sobre un espacio escénico vacío, León Gieco sonando de fondo, un teatro repleto de jóvenes que espera impregnarse con la esencia murguera se transforman en algunas de las postales que retratan la antesala de “Perdiendo el juicio”, la última creación de la Murga La Buena Moza que se presenta todos los domingos de junio, a las 21, en Tajamar.
La aparición de una catarata de imágenes sobre una pantalla indica que comienza del espectáculo. El video, a modo de prólogo, concentra el argumento que luego se desprende en la obra: los desmanes ecológicos que realiza el hombre pese a los continuos reclamos del planeta. Así, aire, fuego y tierra; ciudad y contaminación, conviven en la propuesta audiovisual anticipando aquello que luego explayarán los quince integrantes de la murga.
Cuando ellos irrumpen en escena, el espacio se puebla con el color de los vestuarios, la potencia de la voces y le mensaje llega, sin pedir permiso, para pegarle una pequeña bofetada de realidad al espectador. El mensajero es Chico Huarpe (Lautaro Ocaña), un personaje sensible y cuyano que percibe lo que sucede sin filtros ni tamices. A diferencia de lo que le pide su entorno, este joven se esmera en hacerse escuchar y contar aquello que nadie ve.
Y la fórmula es eficaz. Nadie queda exento del alcance de la mirada aguda y crítica -pero impreganada de humor- de los murgueros, que con su lupa plasman en versos y melodías, certeras crónicas de nuestros días.
“Nuestros sueños buscan sus destinos y prefieren volar”, entona la murga en una de las canciones que integran la “Presentación” y marcan en esa estrofa, el matiz soñador y esperanzado que tienen sus mordaces versos.
La actualidad, principal leit motiv creativo, desfila a lo largo del espectáculo pero es en el “Poupurrí”, donde adquiere mayor protagonismo.
Luego llega el “Cuplé”, segmento signado por la crítica social, y aquí el blanco -siempre reconocible- pueden ser personajes políticos, el fútbol, el consumismo y hasta la clase alta. Sin perder su matiz contestatario, este momento nos invita a transitar la risa y la emoción.
La “Retirada” es el momento final, aquí la murga anuncia que dejará el escenario nuevamente vacío y el mensaje, cual remolino enloquecido, girando en la conciencia de los espectadores.
Ficha técnica:
"Perdiendo el juicio"
Murga La Buena Moza
Domingos de junio - 21.00
Teatro Tajamar
Av San Martín 1921, Ciudad.