En la edición 2007 del Festival de Cannes, César Charlone presentó su ópera prima como director de cine: "El baño del Papa". En la película un pequeño pueblo de Uruguay se llena de esperanza ante la posible visita de Juan Pablo II. Un año más tarde, en el mismo Festival, el reconocido realizador forma parte del amplio grupo de latinoamericanos con esperanzas de transformar su visita a Cannes en algo memorable.
Desde Brasil, camino al aeropuerto, el encargado de la cinematografía de admirables películas como “Ciudad de Dios” (por la que estuvo nominado al Oscar) y “El jardinero fiel” hablo con MDZ acerca de sus proyectos y lo que el describe como un momento fantástico para el cine de Latinoamérica.
"Maravilloso, excelente, un sueño" esas son las palabras con las que César Charlone describe el momento de nuestro cine en el festival más prestigioso del mundo; y no es para menos: dos películas argentinas (“La Leonera” y “La mujer sin cabeza”), una brasileña (“Linha de passe”), y “Blindnes” del director brasilero Fernando Mereilles (en la que Charlone está a cargo de la cinematografía) competirán este año por la Palma de Oro.
Como él comenta en la entrevista, esto no es nada casual sino que fue producto de factores como la madurez y apertura de mercados del cine de esta región. Como ejemplos concretos menciona "el boom de servicios de producción del Río de la Plata" en donde se ofrece una enorme disponibilidad de recursos a empresas de cine internacionales.
Todo esto en conjunto, según nos cuenta, ha llevado a que Cannes le otorgue a este cine un gran reconocimiento este año en el festival. Charlone define a este evento internacional como un termómetro para el cine mundial e incluso afirma que "el año cinematográfico comienza en Mayo"
Su nuevo trabajo con Meirelles será nada menos que la película de apertura del festival 2008 y se basa en la novela "Ensayo sobre la ceguera" del escritor portugués José Saramago.
“El gran desafío de esta película -explica el responsable de su cinematografía- estuvo más que nada en lo visual y lo estético; a diferencia de trabajos anteriores como ‘Ciudad de Dios’ en donde lo complicado del rodaje fue la seguridad o ‘El jardinero fiel’ donde tuvimos que filmar en una locación como África”.
En esta nueva película con Fernando Meirelles " lo difícil fue identificar lo que el autor se proponía transmitir con la historia y siento que lo hemos logrado” destacó.
Más allá de premios y el reconocimiento de la crítica lo que le otorga satisfacción a este nuevo director de cine latinoamericano es que su trabajo se vea, compartir su trabajo con la gente. "No serviría de nada escribir una novela brillante si nadie la lee" concluye ya cerca de tomar vuelo.