Ellos ofrecen un combo musical explosivo. Un crisol multicultural del que se desprenden personalísimos sets mestizos, híbridos maravillosos portadores de melodías y ritmos de otras culturas.
Uno de ellos es el anfitrión (residente) de las Fiestas Gitanas, DJ Karim, quien propone, cada sábado, desde su búnker situado en el patio de Aloha, un viaje sonoro por geografías tan desconocidas como distantes –algunas de las que conoció en sus innumerables viajes-.
Otro, el invitado especial de esta noche y referente indiscutible de la escena porteña, DJ Villa Diamante, se ciñe a las premisas del Bastard Pop y pincha rarezas con estribillos comerciales.
Los exótico y lo vulgar, lo alternativo y lo comercial, lo de aquí y lo de allá, todas estas dicotomías convergen en la concepción que ambos tienen del arte de las bandejas y se materializan en la pista. Hoy, a partir de las 24, Aloha será el epicentro donde los “mashups” de Villa Diamante (el alias de Diego Bulacio) serán las vedettes de la noche.
“Mi fuerte son los mashups, que básicamente es meclar la capella de una tema sobre la pista de otro diferente y trato de mezclar las culturas. Por ejemplo, paso a Mariana Baraj, que canta folclore con algo más dub, que es más oscuro”, explica por teléfono el invitado porteño.
El trabajo de un Dj es primeramente intuitivo. “Cada set se nutre del concepto de la fiesta –en este caso tendrá algunos tintes gitanos- y de la energía que flota en el ambiente. Hay que buscarle el timing a la fiesta”, afirma Diamante.
“En general paso mucha música diferente. Soy versátil, paso cumbia, raggae, hip hop, techno”, apunta quien sigue los preceptos del Bastard Pop, y explica que “es una forma de ver la música más que un estilo musical, por eso permite mezclar sonidos under con otros provenientes del mainstream, más populares”.
De ahí que en sus sets resulte común escuchar cómo una base de cumbia con la voz de un rapero, abandonan su naturaleza antagónica en este juego de cruces y se transforman en una miscelánea única.
"Intento mezclar culturas, que los temas que se cruzan sean de distintas culturas pero que convivan juntas en armonía”, dijo quien actualmente es el Dj residente de las Fiestas Zizek, que funcionan en Niceto.
Villa Diamante “toca” profesionalmente desde hace tres años, comenzó a pasar música en sus círculos más íntimos –cumpleaños de amigos o fiestas- pero más tarde llegó el turno de las galerías de arte, espacios que se atrevían a la experimentación más que los clubes, recintos que se sumaron muchos después a la movida.
Antes de meterse de lleno en la música, Villa Diamante –a quien su alias se le reveló al ver el nombre que lleva el Barrio de Lanús donde vivió pintado en una pared- tuvo un paso por las carreras de cine y letras, y trabajó en una casa de cambios. A diferencia de entonces, hoy su agenda está repleta de presentaciones y proyectos.
Viajes permanente a Chile y a Córdoba y a futuro, la concreción de “Zizek en el fin del mundo” –con base en Ushuaia, Djs invitados y él como residente- son algunas de sus ocupaciones actuales.
Pero quizá las más prometedora sea “Limantes” un proyecto lúdico, espontáneo y experimental que incluirá música, visuales y textos en tiempo real pero desde un “free style”, como él mismo aclara. La propuesta incluirá DJs invitados, los VJs Lucas y Lima y el TJ, quien improvisará de acuerdo a la mística del aquí y ahora, textos en una pantalla.
“Cuando a alguien le decís DJ la gente espera a un DJ pero como lo que yo hago, sin dejar de serlo, es algo bastante nuevo y por eso en general sorprende y para bien”, afirma Diego Bulacio, y la frase suena como una tarjeta de invitación personalizada.
Dj Villa Diamante y sus "mashups", hoy, en Aloha
Esta noche, como cada sábado, a partir de las 24, el patio de Aloha se inundará con los sets de las Fiestas Gitanas que tendrá invitado especial a este referente del Bastard Pop oriundo de Buenos Aires. Una experiencia musical multicultural .