Les Luthiers, ovacionados en Chile

El humor elegante y a la vez ridículo del quinteto escribió otro capítulo exitoso en sus visitas al vecino país. Unas 10 mil personas rieron con sus rutinas y fueron cautivados en la primera de sus dos presentaciones, en el Arena Santiago.

Les Luthiers, 40 años de humor desopilante.
Les Luthiers, 40 años de humor desopilante.

Un aplauso cerrado recibieron anoche los integrantes de Les Luthiers luego de presentar, "Los premios Mastropiero", el último de sus trabajos, en la capital chilena.

Ante 7 mil espectadores, el reconocido quinteto humorístico-muiscal -que en 2007, celebró sus 40 años de carrera artística- vivió con éxito rotundo, la primera de las dos funciones programadas en el país vecino.

El espectáculo, que alude al ya popular y satírico personaje del compositor, Johann Sebastian Mastropiero, cautivó a los espectadores con una sus múltiples invenciones "el alambique encantador".

Los cinco integrantes, por su parte, volvieron a demostrar todo su talento musical aplicado a sus extraños artefactos y, ocasionalmente, a instrumentos tradicionales. Tango, bossanova, merengue, cantatas y música del medioevo, tuvieron lugar a lo largo del espectáculo.
 
Uno de los momentos más esperados y llamativos, fue el estreno en el país de uno de sus más recientes artilugios musicales: el alambique encantador.

Este aparato de tres secciones y para la misma cantidad de intérpretes, consta de 11 copas de acrílico, cuatro botellas de plástico y otros cuatro botellones del mismo material. Con un ingenio notable, música de corte medieval emergió naturalmente de este aparato.
 
Como es habitual, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich fueron los narradores y presentadores de toda la premiación, estatuillas que se repartían entre el resto de los integrantes, Carlos Núñez, Carlos López y Jorge Maronna.
 
Sin los instrumentos musicales en mano, el grupo echó mano a sus guiones inteligentes y satíricos, burlándose siempre a través de su "premiación" de la televisión y los políticos (el premio a los mejores efectos especiales fue para la ficticia película "Políticos honestos").

También resaltó la graciosa cantata de San Dádivo –obviamente compuesta por el maestro inexistente Johann Sebastian Mastropiero-, que se burlaba de la "tecnologización" de la iglesia, y no faltaron los temas sobre bizarros dramas sentimentales.
 
Así, los Les Luthiers, quienes comenzaron a principios de la década de 1960, demostraron una vez más, que el humor inteligente, excelencia, creatividad y calidad artística son elementos que bien pueden ir de la mano.

Detalle salvado a tiempo

Apenas 10 minutos de comenzado el show, debió hacerse un alto y suspenderse porque un grupo de la galería reclamó que no se escuchaba nada. Sin embargo, el problema -que en principio parecía ser parte del espectáculo- se solucionó rápidamente.

Fuente: El Mercurio On line.



"Los premios Mastropiero", escenas.

"Los premios Mastropiero"