“Los doctores quieren mi cuerpo cuando me vaya. Aparentemente tengo un sistema inmunológico increíble. Tuve hepatitis C y me curé solo. Ellos quieren estudiarme y descubrir cómo aplicar esto a otra gente para mejorarla. Quiero decir: me alimento de la peor forma. Me he metido cosas terribles”, declaró el músico Keith Richards en una entrevista reciente.
Más allá de su alimentación, el músico ha sobrevivido a cosas más duras, como por ejemplo una persistente adicción a la heroína y a la cocaína que, en los años '70, lo tuvo al pie de la tumba en más de una oportunidad. Aunque circula la leyenda urbana de que se curó cambiándose completamente la sangre, lo cierto es que sanó con un método que él mismo calificó alguna vez como "brutal", el cual consistía básicamente en vomitar todo el tiempo.
El sitio 10musica.com informa que a los 64 años, Keith no sólo sigue viviendo de acuerdo al rock n’ roll lifestyle, sino que continúa tocando mejor que cualquiera. Hace unos días salió a la venta una gran prueba de ello: la banda de sonido de Shine a Light, la película que los Stones hicieron con Martin Scorsese. Allí se los ve en la mejor forma, pese a la edad y el arduo camino recorrido.
Quieren que Keith Richards done su cadáver a la ciencia
La comunidad médica quiere estudiar cómo hizo el guitarrista de los Rolling Stones para sobrevivir después de todo lo que se metió en el cuerpo. El músico aseguró que distintos médicos de todo el mundo se lo piden todo el tiempo, queriendo investigar sus “poderes sobrenaturales”.